Think tank Clarín: "democracia y desarrollo"

Arrancó el "Ciclo Democracia y Desarrollo", organizado por Clarín.

Es un post con mucho copy-paste, los links llevan a las fuentes. Y una reflexión final.


¿De qué se trata? 

  • El ciclo se inaugura con “El nuevo agro argentino”, que se discutirá en dos paneles. El primero, “ Cómo llegar a las 200 millones de toneladas y agregar valor ”, será debatido por Ricardo Negri, de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), Víctor Trucco, de la empresa Bioceres, el economista Roberto Bisang, el ex decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, Fernando Vilella y María Beatriz Guiraudo, de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (AAPRESID). La segunda de las mesas, “Políticas para la agroindustria, el consumo y la exportación”, estará integrada por el senador Ernesto Sanz, (UCR), por Felipe Solá, ex gobernador de Buenos Aires y por el intendente de Guaminí, Néstor Alvarez. Ambas mesas serán moderadas por María Laura Santillán y el editor jefe de Clarín Daniel Fernández Canedo. Los debates son abiertos al público.
  • En los meses siguientes, los debates tratarán la formación docente y la calidad educativa, los desafíos que encierra la explotación del yacimiento de Vaca Muerta, la estructura de las redes de transporte y el fomento de las cadenas de valor en los sectores industriales. El ciclo de debates públicos apunta, como es tradición en Clarín, a impulsar el desarrollo económico y social, inclusivo y sostenido a largo plazo, garantía de una democracia más fuerte, más solidaria, más productiva, de mejor y más rica convivencia social, alentadora de inversiones y fomentadora del trabajo y de la inclusión social. El espejo del mundo devuelve una imagen: los países con democracias más sólidas son aquellos que han dado el gran salto del desarrollo.

¿Editorial?
  • Desde su fundación, el 28 de agosto de 1945, Clarín promovió los valores de la democracia pluralista y un modelo de convivencia amplio, participativo, integrador, libre y abierto, propio de las democracias occidentales. En los años 60 Clarín encaró también una serie de debates. Y en 2005, como parte de la celebración por su 60 aniversario, organizó debates sobre Políticas de Estado para el Desarrollo de la Argentina. A treinta y un años de la recuperación de la democracia, las instituciones políticas argentinas dieron muestras de una notable capacidad para superar momentos críticos que, sin embargo, se reprodujeron casi en forma cíclica en gobiernos de distinto signo. La economía también debió superar ciclos de inestabilidad, cercanos al quiebre, o lapsos de angustiosa espera ante tormentas al parecer inevitables. Clarín abre este nuevo ciclo de debates públicos, apoyados en el consenso y en el disenso franco.

¿Quiénes estaban?
  • Entre los presentes se encontraron: Daniel Scioli, Horacio Rodríguez Larreta, Sergio Massa, Hermes Binner,  Ernesto Sanz,  Ricardo Alfonsin, Héctor Magnetto, José Antonio Aranda, Lucio Pagliaro, Esteban Bullrich, Laura Alonso, Alicia Ciciliani, Julio Bárbaro, Gustavo Marangoni, Oscar Aguad, Humberto Tumini, Felipe Solá, Geronimo “Momo” Venegas, Silvana Giudici, Juan Carr, Daniel Montamat. Alejandro Catterberg, Fabián Perechodnik (Poliarquía). Por el lado empresario están Hugo Siigman (Grupo Insud), Luis Pagani y Adrian Kaufmn (Arcor), Luis Betnaza (Techint) Jaime Campos (Asociacion Empresaria Argentina), José Urtubey (UIA), Carlos Miguens (ex dueño de Cerveza Quilmes y grupo Miguens) Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Enrique Cristofani (Banco Santander), Enrique Pescarmona del grupo homónimo, Gabriel Martino (HSBC), Alberto Grimoldi (Grimoldi), Juan Bruchou (Citibank), Luis Bameule (ACDE), Pablo Taussig (ACDE), Rodrigo Somoza (Molinos), Paula Marra (Los Grobo), Norberto Frigerio (La Nación), Juan Pablo Maglier (La Rural), además de los dirigentes de la Mesa de Enlace del campo, Eduardo Buzzzi (FAA), Luis Etchevehere (SRA), Rubén Ferrero (CRA) y Carlos Garetto (CONINAGRO). Además, hay economistas de todos los colores, desde Javier González Fraga hasta Carlos Leyba y Guillermo Rosenwurcel. Entre otros

¿Qué se dijo?
  • Patricia Bullrich, aseguró que “esto recrea una tradición de Clarín, comprometido con el desarrollo del país”. Y el diputado Massa afirmó que es importante “un cambio de paradigma respecto a los medios de comunicación”. A su lado, Hermes Binner planteaba su “propuesta productiva, que hermana al campo con la industria”, para dejar atrás “un modelo  que rechaza a un sector productivo que debe ser atendido para mejorar el desarrollo”.
  • coincidieron en el enorme potencial del campo para seguir creciendo, y también en la necesidad de contar con un marco político e institucional que no trabe esa expansión.
  • ¿El campo está hibernando?, preguntó el periodista Daniel Fernández Canedo aprovechando una de las conclusiones a la que los especialistas habían llegado durante la mesa redonda. "El campo está parado y eso es por culpa de un Gobierno que tiene otra cultura, la cultura del petróleo. Una mentalidad extractiva y la obsesión de sacarle a un sector dinámico como el agropecuario", respondió Sanz, según el recorte que hizo el diario en tiempo real. En la edición posterior no se guardó el tiro: "Se señala que el campo está frenado, ¿qué habría que hacer?, aguijoneó Daniel Fernández Canedo, editor de Clarín."Cambiar el gobierno. El campo está hibernando con todas las energías contenidas porque este Gobierno viene del sur, de la cultura petrolera y ve al campo como un objeto de tributación y no de desarrollo. Habría que tener en la Casa Rosada gente que entienda los modelos productivos, soltó Sanz. 
  • El diputado massista Solá expresó su preocupación por la transformación de Argentina en un país de monocultivo de soja. Recordó que cuando fue secretario de Agricultura autorizó la siembra de soja transgénica junto al actual ministro de Ciencia, Lino Barañao, pero subrayó que se había llegado demasiado lejos con un monocultivo que hacía incurrir al país en graves riesgos productivos.
  • Antes, con derechos de exportación del 20%, se habían atendido las urgencias sociales más inminentes. La mejora de los precios internacionales engolosinó a las autoridades, que fueron por todo. Casi se duplicó el nivel de retenciones, pasando del 20 al 35%. Y vino el intento del zarpazo final con la tristemente célebre Resolución 125. Un verdadero experimento que arrojó un resultado inexorable: f renar un proceso que no exhibía fisuras. El campo se paró, y el país empezó a complicarse. La Argentina necesita dólares. Y los únicos genuinos vienen de la agroindustria. A pesar de la enorme transferencia de ingresos genuinos del interior al Estado nacional, el sector está intacto, todo lo que precisa es un cambio de aros. El poeta tandilense Ambrosio Renis dijo una vez: “cuando el campo está triste, las ciudades se llenan de yuyos”. El experimento K fue una simple comprobación. Ahora soplan vientos de cambio.
  • Hacia el final llegó la pregunta fatídica: ¿Qué van a hacer con las retenciones? Sanz que admitió sus intenciones presidenciales, respondió que habría que hacer una reforma impositiva integral con eje en el impuesto a las Ganancias. Solá, que se presentó experimentado en la gestión, afirmó que le bajaría las retenciones al resto de los granos, menos a la soja.


Reflexión final

Hasta acá fueron todos textuales del diario. 

Una breve reflexión sobre lo que significa este ciclo-congreso-think tank puede encararse por el lado de que esta iniciativa apunta a recrear un espacio de acuerdo entre fuerzas políticas más cercanas al neoliberalismo. En el mismo sentido del Foro de Convergencia Empresarial, desde el sector empresario, o Unen desde el sector político. Lógicas que se vienen promoviendo desde la prensa opositora, con el objetivo de nutrir esos espacios más aún. Lanata el último domingo indicaba que deberían unirse todos ("desde el PO a Macri"), por ejemplo. 

¿En qué coincide todo este congreso? En que el nivel de Estado es mucho, que debe ser menos, para que haya más margen de toma de decisiones empresarias, con la consecuente mejor y mayor apropiación de excedentes y ganancias, y que eso permitirá mayores inversiones que, teóricamente, van a ser en beneficio de todos. Por eso, las sensaciones que deja el debate se vinculan con posturas tradicionalmente ortodoxas:
  • menor incidencia del Estado en la distribución de recursos de la economía, 
  • mayor apertura comercial, 
  • menores retenciones al campo en general (el caso de la soja va a ser conflictivo con cualquier gobierno que venga, lo mismo que el petróleo),  
  • baja de impuestos, menor presión recaudatoria, 
  • menos inversiones públicas y más inversiones privadas,
  • reducción de subsidios al consumo,
  • quita de subsidios en general, reducción del gasto público,
  • mejora de servicios en función de la competitividad, 
  • merma de los esfuerzos redistributivos del campo hacia la industria, 
  • morigeración de la promoción de las paritarias, 
  • control de la inflación en detrimento del poder adquisitivo de los sectores postergados (con un plan, es decir: que los precios sean aceptados por los empresarios, o sea, relativamente altos respecto del salario y el tipo de cambio), 
  • ¿endeudamiento internacional con tasas aceptables para mejorar ingresos vía valorización financiera en detrimento del mercado interno? ¿Altas tasas de interés?
  • nuevos acercamientos a bloques regionales que agilicen posturas exportadoras antes que mercado internistas (menos Mercosur, ¿más Alianza Pacífico? ¿menos BRICS?)
  • Posible nueva ola de descentralización, desregulación, privatización, focalización de políticas sociales, etc...
Cabe pensar que a este debate se le contrapone uno mucho más rico: cómo profundizar la eficiencia y eficacia del gasto y la recaudación en función de la distribución del ingreso equitativa y de la mejora de los niveles de calidad de vida actual. Este debate no está, o bien se subsume en el anterior.

No hay dudas de que con todo lo anterior, el nivel de expectativas de los sectores inversores mejorará. Sí las hay de que sólo por ello se generen más inversiones, por cuanto la promoción de las inversiones se vinculan con un mercado para colocar esa producción.

No hay dudas, tampoco, que la mayoría de los grandes empresarios estarían contentos con todas esas medidas, pero no hay dudas tampoco, que esas medidas significarían un retroceso en la –todavía insuficiente– calidad de vida de los sectores sociales con mayores necesidades. 

¿Y el kirchnerismo dónde queda? El kirchnerismo ha dado una sorpresa: tiene tantos candidatos como los demás, o incluso más. Desde Scioli, que fue el único kirchnerista en asistir a Clarín, hasta Uribarri, pasando por Randazzo, Aníbal Fernández, el chivo Rossi, Domínguez, Capitanich, entre algún que otro tapado. Esto permite ampliar el abanico, situación que, en el contexto de las PASO, parece formar parte del haber.

¿Cómo sigue? Los candidatos del kirchnerismo –incluído el más flexible y cercano a estas posturas, que es Scioli– no están de acuerdo con el conjunto de los puntos de arriba (sí con algunos, incluso en el tema servicios, posiblemente todos lo estén). Por tanto, en la síntesis de esta clase de eventos nunca se escuchará que un kirchnerista sea el plan A.














Comentarios

El motivo del cóctel "“ Cómo llegar a las 200 millones de toneladas y agregar valor ”" no estaría del todo mal, de hecho podría considerarlo un avance debido al "agregar valor", en lugar de recibir 500 la Tn mucho mejor es 600, 700 o cualquier suma por encima.

Ahora bien, suponer que no se avanza más exclusivamente por las cualidades de la administracion de turno es simplemente maniqueo.

Pero buehhh... que quere' andaba bien el asunto hasta que citaste a la Santillán (y no lo digo por su condición de mujer ehhhh).

Y es claro que las medidas que citás y cuya ausencia justifican el fren de mano favorecen a los sectores exportadores en el cual el mercado interno, muchas de las veces por no decir la mayoría, es una molestia.

Saludos
Estoy de acuerdo con eso, Silez, no sólo es ridículo suponer que el freno está dado por la administración de turno, sino que también lo es no reconocer lo mucho que este gobierno hizo por el crecimiento. Somos todos fotógrafos...
El caso Scioli merece mucho debate. Básicamente porque es fuerte (tiene votos). Nos guste o no. Mi pregunta sobre él es: ¿es el gobernador bonaerense garantía de no retroceder? A mí me gustaría sacar una conclusión sólo por los hechos. Y hasta acá, no tengo una respuesta definitiva en base a ellos.
Para seguir explorando, provocando, el otro día Scioli estuvo con la mencionada Santillán en TN, dijo cosas como "creo que hay políticas en las que no hay que retroceder" y "la inflación se combate apelando a la responsabilidad de los empresarios". Pero insisto, basarnos en palabras es muy pobre. Si evaluamos candidatos sólo por las palabras, Scioli ni entraría en el mapa central de discusión. Me parece.
Y mirá... si más allá de lo que diga, que en ese arte vaporoso da cátedra, de ninguna manera tuvo una administración "progresista", de hecho cuando hubo que ajustar no dudó demasiado cuando los docentes el año pasado o el anterior no me acuerdo, ni que hablar de su política sobre el delito.

Si hay que reconocerle el impuesto sobre las herencias. muy poco por cierto. No se como es -si la hay- su impronta en el interior de la PBA por que por donde yo oteo hay mucha guita de Nación. A mi me parece que cualquier otro goberna -excepto la república separatista socialista- hizo más pero es una sensación nada más.

Y en cuanto a lo demás.... y está de campaña y buehhhh... si dice que "conservará lo bueno y mejorará lo malo" o algo así, ya los tendrá a todos de punta tal como la diktadura. No sería cuestión de adelantar los tiempos evitando la limada alla Budú...

Pero buehhh fijate vos que debería saber analizar mejor la administración del "candidato natural" y sin embargo....

Si hay que reconcerle su capacidad para reciclarse y estar ahí peeeero....

¿Alcanza para ser el presidente que yo quisiera? MMmmmm...
Ahhh un detalle... ojo que Adimra, UIA PBA y otras representaciones industriales similares de la PBA lo bancan bastante ehhh..

Lo cual tampoco garantiza nada...
Está muy bien. La idea es visibilizar este debate. Que a mi gusto es fundamental para lo que sigue.
ram dijo…
Creo que hay algo que se soslaya y que no conviene olvidar; si este tipo de encuentros, de plantear expectativas de futuro, se hubieran hecho en el siglo 17 ó 18, estábamos en presencia de revolucionarios modernizadores, pero no, da la maldita casualidad que estamos en el 21 y que hace un rato largo - y largo en serio - en que lo que cuenta es la tecnología, y la tecnología no se cosecha ni se mide en quintales... a los cosos éstos se los puede mirar como las míseras marionetas que son, o la pésima calidad humana de los titiriteros, pero nos quedaríamos cortos, atrasan, son rémoras, que si de ellos dependiera no habría ni luz eléctrica domiciliaria...
Se quedaron en 1800 (parafraseandoles su odiado - pero recurrente - 45).

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