miércoles, enero 21, 2015

De Davos con amor

Está sucediendo el Foro de Davos, donde se reune el Foro Económico Mundial.

Y siempre hay algo para aprender, incluso de reuniones que son un canto al neoliberalismo, como ésta.

Es posible que no sea el mejor momento para que la Argentina le preste atención a esto. Pero en este año electoral, lo que dicen las grandes empresas, las corporaciones más importantes del mundo y el mainstream neoliberal, como también la heterodoxia no neoliberal nos importa bastante. 

Básicamente porque bien que mal, el Estado argentino actual logró que sus decisiones no esten intoxicadas por las posiciones del poder económico (como ocurrió entre 1975 y 2003, con pésimos resultados para el conjunto social argentino).

Así, en nuestro pais se hacen eco los diarios conservadores como La Nacion, y Clarin, de la encuesta de PwC.
 
  • Los CEO de las empresas argentinas están entre los más pesimistas del mundo respecto a las perspectivas de crecimiento de sus compañías para este año. Apenas un 17% se siente muy confiado en que los ingresos de su firma mejorarán los próximos doce meses. Así, el país se encuentra solo por encima de Rusia en el ranking (16%) y lejos del 39% que cree lo mismo a nivel mundial y de las opiniones de Brasil (30%) y Perú (55%). Los argentinos también están entre los que más ajustes esperan realizar y entre los que menos empleados tomarán, según la encuesta que la consultora PwC realiza todos los años a los número uno del mundo y presentó ayer en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.
  • El panorama para la Argentina mejora si la consulta es sobre las perspectivas a mediano plazo. El cambio de gobierno parece levantar el ánimo de los empresarios: el 50% está “muy confiado” en que podrá incrementar el volumen de sus negocios durante los próximos tres años. El año pasado, eran apenas el 14%.
  • Además, el informe da cuenta de los ajustes que ya se ven en el país: mientras que en 2014 el 40 % de los ejecutivos pensaba incrementar su personal, en 2015 la cifra descendió a 29 %. Por otro lado, el 31% prevé reducir sus empleados, 10 puntos más que en la encuesta anterior. Y la principal acción de reestructuración que se encarará es la reducción de costos (74%).
  • "Los países más preocupados por la regulación excesiva son Argentina (98%), Venezuela (96%), Estados Unidos (90%), Alemania (90%), el Reino Unido (87%) y China (85%)", indica la encuesta. La investigación añade que "el 67% de los ejecutivos argentinos considera que en la actualidad existen más amenazas para el crecimiento de su compañía que las que había hace tres años".

Es curioso, y también inevitable: los CEOs quieren una economía más liberal. Depende del Estado argentino y de sus gobiernos, en particular, que en nuestro país se sostenga la búsqueda del bien comun y de la inclusión social y no sumisión ciega al poder económico. Cosa que amerita atender a las grandes corporaciones, claro, dan empleo y aportan al desarrollo, pero no sin un análisis de conjunto, como en otros momentos de nuestra historia.

Que en Davos se sigan quejando (de nosotros, de Alemania o de EEUU), no es grave, y hasta parece lógico que si hacemos las cosas bien se quejen un poco... el tema es más cuali que cuanti, y se debe dirimir acá, no allá.







martes, enero 13, 2015

El desafío del aparato del Estado argentino, un ejemplo

Desde este blog hablamos más de una vez del Estado colonizado por los intereses concentrados de la economía que ejercen un poder político sobre la organización de la sociedad, y por tanto con varias instituciones del Estado que por acción u omisión defienden sus intereses. Esta colonización sucedió especialmente desde 1975 a 2003 (de hecho cuanto más antigüedad tiene el personal más colonizado por estos intereses suele estar, ver el caso de la justicia y de Cancillería).

Cortita y al pie porque hace calor y estamos de vacaciones, y nadie tiene tiempo para cosas serias (?).

Esa colonización, con ejemplares excepciones, se mantiene hasta el presente, aunque la voluntad política de algunos de sus miembros hace que por momentos no se note, es posible que si desapareciera esa voluntad política de las filas del Estado (escenario extremo por suerte improbable), tendríamos las mismas políticas que durante los 90s, en 2 meses.

Hablando de excepciones, estaba viendo esta noticia en Cronista:

En esta oportunidad, el Gobierno intenta darle cierta racionalidad a la restricción: no podrán girar divisas al extranjero aquellas firmas que estén en la mira de la AFIP por sobrefacturar importaciones o subfacturar exportaciones, por ejemplo, o que sean investigadas por la Unidad de Información Financiera (UIF) por sospechas de lavado de activos, o que no hayan presentado al Ministerio de Economía sus planes de inversión y toda la información relacionada con costos y márgenes de rentabilidad que solicita la Secretaría de Comercio Interior. "Tenían la intención de comunicar que iba a haber una liberalización, pero, en la práctica, sacar dividendos va a ser más difícil", dijo una fuente del sector manufacturero.
El Banco Central (BCRA) ya autorizaba la venta de divisas para distribuir utilidades en el exterior de a cuentagotas y de manera discrecional, de acuerdo a las negociaciones de cada empresa con el Ministerio de Economía y a la disponibilidad de dólares. Con excepción de los bancos, cuyo esquema de distribución de dividendos está reglado por el Central, el resto de las empresas tiene formalmente libre disponibilidad para girar divisas al exterior... si las consigue. Desde los tiempos del secretario de Comercio Guillermo Moreno, se tornó casi obligatorio para las multinacionales el anuncio de una inversión para poder sacar dividendos.
Ahora, el ministro de Economía avanzó en darle cierta institucionalidad a esa restricción. El cruce de datos es similar al que prometieron el 14 de noviembre último, al crear la Unidad de Seguimiento y Trazabilidad de Operaciones del Comercio Exterior, dependiente de la Jefatura de Gabinete, luego de que AFIP denunciara a la multinacional Procter & Gamble por sobrefacturar importaciones para, así hacerse de más divisas de las necesarias para pagar sus compras. Se coteja información de AFIP y Aduana, el BCRA, la Comisión Nacional de Valores (CNV), la UIF y el Palacio de Hacienda.

Varias cosas, que te las punteo con viñetas para no pensar tanto en una redacción integrada.


  • El Estado nacional y popular es el que se construye a través de la integración de todas sus áreas. El escritorio separado, la oficina aislada, con un técnico detrás sólo sirve para atender un modelo (en general algo impuesto de manera fría) y que el mercado se regule según sus propias fuerzas, obviamente esto lleva a prevalecer al más fuerte.
  • El "técnico" es el que está indicado a aplicar un modelo específico, no tiene margen político para discutir con intereses que obviamente nunca atienden al conjunto sino su beneficio particular. Hablar así de técnicos es un eufemismo para no decir que hay una clara política de beneficio a sectores económicos con mucho poder político. Eso cambió desde 2003, gracias a la clara voluntad política de Néstor y Cristina Kirchner de modificar los objetivos del Estado, pero el aparato del Estado no cambió tanto. El ejemplo que acompaña este post, es una excepción fundamental para entender el camino del cambio que requiere el Estado argentino. 
  • Cuando hay objetivos claros y varias áreas integradas se mejora la búsqueda de objetivos, se hace más difícil o imposible la corrupción y el lobby no puede ser prebendario sino que debe estar justificado en proyectos de inversión, que beneficien a un conjunto. Porque para convencer a mucha gente se precisa argumentos, porque poco sentido tiene convencer a una parte en cuestiones que requieren unanimidad. 







jueves, enero 08, 2015

Este año 2015, va a ser un año hermoso

Veía este repaso por las encuestas que hace Roberto Novarro, y que pego abajo en formato video, y me hacía la siguiente pregunta.

¿Si Cristina Kirchner tiene el poder de elegir un candidato presidencial para las PASO, acaso no debería indicar su elección conformando una lista de consenso, y así condicionar -otro poco- la continuidad del proyecto nacional?

¿Acaso no es más peronista llegar a un consenso que dirimirlo en elecciones abiertas? Esto se profundiza si no hay casi discusión de quién ganará las PASO, en ese sentido o se nombra a ese precandidato como único candidato (y con todas las listas ya negociadas) o se busca otro y que aquel precandidato vea si llega por afuera (cambiando el discurso). Creo que esto no es una asamblea donde todos elegimos lo que nos parece, bien o mal acá hay una clara conducción, con una mirada integral.

La obsesión que guía estas palabras es encontrar el mejor modo para que haya una continuidad del proyecto, más allá de cualquier ambición personal de los jugadores estelares. Porque la excelente imagen positiva de la presidenta, no es sólo de ella, es también del proyecto que ella consolidó, y que gracias a una gran claridad y fortalezas políticas está llevando a buen puerto hacía diciembre de 2015 (nunca en la historia argentina un gobierno que construye un Estado popular terminó en tiempo y forma su mandato).




lunes, enero 05, 2015

Economías regionales y tipo de cambio ¿atrasado?

Llama mucho la atención cuando grandes empresarios o dirigentes políticos vinculados con sectores exportadores se refieren a las economías regionales, para defender políticas económicas que beneficiarían sobre todo a los sectores que representan antes que a dichas economías.

Vamos a ir por partes. Primero destacar algo que no suele repetirse y debería: cuando se habla de economía se habla de tensiones, lo que favorece a un sector normalmente perjudica a otros, y así, existen múltiples tensiones que suelen denominarse mantas cortas. Entonces no existe tal cosa como bueno o malo, si no se dice para quién. Por ejemplo, altos salarios reales perjudican la competitividad internacional de los sectores donde se dan esos salarios, pero no por ello conviene que haya bajos salarios. Por ejemplo, cerrar las exportaciones de trigo para favorecer el mercado interno disminuyendo su precio, puede generar menos producción y aumentar, de todos modos, el precio.

Desde este blog siempre dijimos que los equilibrios del mercado, generados "libremente" favorecen al capital y a los espíritus rentísticos, por eso los equilibrios deben tener canales institucionales consolidados desde el Estado, en función de objetivos integrales de desarrollo industrial, competitividad, inclusión e igualdad social. Lo cual, necesariamente lleva a choques con los sectores dominantes que quieren "equilibrios libres" que son los que favorecen su dominio, ganancia y renta.

Volviendo al tema del post, el Estado argentino cuenta con áreas dedicadas al estudio y la promoción de las economías regionales. Por ejemplo, en el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca, y sus organismos descentralizados (como el INTA). Para seguir definamos "economías regionales".

Se denominan economías regionales a las regiones extrapampeanas. Esta concepción es precaria desde el punto de vista económico y conceptual. Cuando se habla o se escribe de “economías regionales” se está haciendo referencia a economías marginales a la pampa húmeda; por ejemplo: el algodón y las maderas duras del Chaco; la yerba mate y el te de Misiones; el arroz, las mandarinas y naranjas de Corrientes y Entre Ríos; los limones y pomelos de Tucumán y Salta, las peras y manzanas del Alto Valle; y, las lanas de la patagonia, entre otros. 
... la pampa húmeda es una región económica como el NEA, NOA, Cuyo o la Patagonia. ¿Entonces, porqué persiste esa diferenciación o distinción entre la pampa húmeda y el resto de las “economías regionales”?. La respuesta está en los conceptos teóricos de la economía regional aquí vertidos en forma suscinta. Es una región homogénea con importantes riquezas naturales y excelente localización. Existen inmejorables condiciones de producción, buenos suelos, adecuado régimen de lluvias y agricultores capacitados. Dispone de respetables obras de infraestructura y fácil acceso a puertos de suficiente profundidad y, además, cuenta con las denonimadas economías de aglomeración: población capacitada, servicios para el agro y para la industria, etc. Es una región integrada al mundo desde hace más de 120 años. Toda la región y múltiples actividades están vinculadas a los mercados mundiales porque existe demanda de granos, de aceites y otros subproductos. Por ejemplo, el 90 % de complejo sojero, que abarca desde producción primaria, los procesos industriales y los grandes servicios portuarios está localizado en un radio no mayor a los 300 kilómetros de la ciudad de Rosario. Ventajosa condición que no tiene EEUU ni Brasil, los principales proveedores de soja y subproductos del mundo.
Las otras regiones, sin embargo, no están integradas al mundo cómo región. Están vinculadas a través de algunas actividades muy competitivas, por ejemplo los limones de Tucumán, los vinos y los olivos de Cuyo. Las actividades económicas de estas regiones contribuyen en la provisión de bienes para los mercados locales o para el mercado nacional.
Un toque de realidad actual: Políticas de tipo de cambio artificialmente alto generan competividad también artifical y constituyen un engaño a largo plazo. Estas políticas constituyen un subsidio implícito para el turista y el consumidor extranjero. También para las actividades no competitivas que se engañan a si mismas como si este tipo de cambio durará una eternidad. Las actuales son “políticas productivas” engañosas, mejor dicho peligrosas. En realidad no se exportan productos, se exportan salarios bajos. El tipo de cambio bajo, política de la mitad de los ’90, generó todo lo contrario. El chivo expiatorio de la crisis de los últimos años fue la convertivilidad, pero la razón de fondo fue la falta de financiación genuína del gasto público descontrolado.
En términos modernos se deben crear clusters, que son espacios donde las actividades económicas se integran y se articulan entre sí de manera vertical y horizontal con proveedores de insumos, servicios y educación; son eslabones aceitados de una cadena productiva que genera ventajas competitivas en relación a las actividades que actúan en forma aislada. Los clusters no nacen de forma espontánea, se deben al planeamiento regional y también a la participación activa y seria del estado, ya sea nacional o provincial.
 
Otra búsqueda de definición nos llevó a esta mirada:

a) en distintas áreas de Argentina, b) que no incluyeran actividades primarias de la economía pampeana, c) que constituyan circuitos productivos con relevancia social y económica en las áreas donde se establecen sus eslabones primario y agroindustrial, 


Y otra más, que caracteriza a las economías regionales (Alejandro Rofman), como:
1.1. Fuerte presencia de la pequeña unidad productiva, de carácter familiar, en las actividades agroindustriales del norte, el oeste y el sur. Estas unidades, en su mayoría de carácter minfundiario y con serios problemas de subsistencia, carecen de capacidad negociadora de su producción en el mercado, de acceso al crédito bancario y de posibilidad de reconvertir su actividad en términos de los criterios de competitividad hoy prevalecientes.
1.2. Unidades productivas de gran tamaño concentran el proceso agroindustrial en la yerba mate, el tabaco, el algodón, el azúcar, la vitinicultura y la fruta. La orientación hacia el mercado interno que históricamente tenía la producción agroindustrial se fue modificando más recientemente, a partir del ingreso de la opción exportadora en producciones significativas como el algodón, el tabaco , las frutas y la vitinicultura.
1.3. La producción agrícola, dominada en términos de unidades productivas en una elevada proporción por los pequeños establecimientos tiene, como contraste, la mayor parte de su volumen productivo controlado por medianos y grandes establecimientos, en muchos casos vinculados al proceso agroindustrial. La brecha entre la capacidad para generar excedente económico, implantar nueva tecnología de gestión y producción y acceso a canales de comercialización y financiamiento favorables se ha ido ensanchando con el tiempo, entre los actores sociales más pequeños y los de mayor tamaño. Un factor central para morigerar esta brecha fue, históricamente, la acción reguladora del Estado, ausente en el último decenio para asegurar precios rentables a todos los productores.
1.4. La apertura externa, la inexistencia de crédito bancario a bajo costo, la imposibilidad de obtener precios remunerativos por la presencia de agentes comercializadores de gran poder y la caida de los precios internacionales, acentuada por la sobrevaluación del tipo de cambio, acentuó la debilidad estructural de la pequeña producción y provocó emigración creciente desde la actividad agrícola hacia los centros urbanos cercanos.
1.5. En el área de la extracción de petróleo, gas y carbón, la privatización de las empresas encargadas de las citadas explotaciones generó un fuerte proceso de expulsión laboral, no compensado por la creación de otras fuentes de trabajo o la acción estatal. Ello se hizo evidente en el sur patagónico, en Neuquen y en Salta.
1.6. La acción de los estados provinciales y municipales se vio resentida por la paulatina desaparición de actividades productivas urbanas y rurales fruto de las políticas de la década de los 90, lo que las obligó a alojar empleo sobreabundante en sus áreas burocráticas por la ausencia de seguros de desempleo, lo que derivó en crecientes dificultades financieras y mecanismos clientelísticos para alimentar y dar empleo público a la población excedente.


Finalmente. Entonces, lo que está claro es que no todo lo que queda "por allá" es economía regional. Y que toda vez que estas economías precisan de un mercado interno que ayude en la escala, y de nuevas tecnologías que mejoren la competitividad (para mejorar la productividad antes que empeorar los salarios), además de la apertura de nuevos mercados extranjeros que no es automática, el tipo de cambio debe atender esta mirada integral, ni tan alto para destruir el salario y entorpecer la incorporación de nuevas tecnologías, ni tan bajo para hacer inviable la competencia.

Los grandes empresarios de la Argentina deberían explicar el aporte que ellos hacen a estas economías, antes que usarlas como slogan para sus reclamos de interés.











sábado, diciembre 27, 2014

¿Y ahora qué pasa, eh?

Leía en otro interesante post de artepolitica, una frase que me da pie para un post que hace un tiempo vengo pensando.
"La última vez que los argentinos votamos “algo como esto pero más desteñidito” fue en 1999, no sé si se acuerdan. Y nos hicimos recontra torta.
Se trata jsutamente de comparar con cambios de gobierno en épocas anteriores.

Primero comentar que no coincido con la frase citada (aunque sí con el post de donde tomé la frase). Lo que vino con la Alianza no fue más desteñidito, fue profundización ("honrar la deuda"). Y si se tratara sólo de la concepción al momento de votar, la parte visible de la sociedad estaba más interesada en sostener la convertibilidad y su fiesta que en atacar la corrupción ("la convertibilidad no se toca").

En cambio, muy por el contrario el momento actual se debe comparar justamente con los procesos de transformación política que ampliaron la visibilidad social de varios sectores postergados. Se podría entonces comparar con el primer peronismo, y con el tercer gobierno de Perón. Todo eso terminó horriblemente mal. Sin una salida, sino con golpes de Estado, destruyendo las bases sociales constituidas. Así que ya estamos frente a otra historia. La de la continuidad democrática luego de un ciclo de gobierno popular. Algo inédito.

Entre 2003 y 2011 se visibilizó muy fuertemente a sectores de trabajadores y a los postergados, que fueron ganando en organización política (y nuevos conflictos, por supuesto). De hecho, desde 2012, con un mundo que no acompañó, se logró que la crisis por primera vez en décadas no la paguen los trabajadores. Igual en 2013, y notablemente, contra muchos pronósticos, tampoco en 2014.

Las medidas que acompañaron la situación descripta en el párrafo anterior se vinculan con atraso del tipo de cambio, profundización de administración comercial (protección), sostenimiento del gasto público y la inversión pública para mantener la actividad, y programas que son meso, pero sostienen la macroeconomía como ProCreAr, ProCreAuto, Precios Cuidados, RePro, etc. Además para parar la pérdida de reservas, producto de sostener el nivel de actividad entre 2012 y 2013 por arriba de lo que el mundo y nuestra economía permitían, en 2014 se frenó (un poquito) el crédito al consumo, el consumo de la clase media (tasas), y a los sectores deficitarios en su balance de divisas. Además se puso en debate el desendeudamiento mientras se transita un stop and go. Otra novedad: buscar deuda pública para sostener la inclusión (para poder financiar el stop del ciclo), cosa que nunca se logró (y por eso genera muchas dudas, como la de Aldo Ferrer). (La salida económica ya la discutimos en otro post. El problema es que resulta más inclusivo para el Estado endeudarse que ofrecer a la IED una alta rentabilidad, necesariamente asociada a un descenso en los niveles de vida del conjunto.)

Con lo anterior quiero decir que durante el mismo ciclo político ya se empezaron a dar las correcciones (los famosos "lo hubieran hecho antes", como los trenes, YPF, el BCRA, cerrar litigios de deuda -CIADI, Club de París, Repsol, etc-, los aumentos a los canas, los nuevos canas, mejora en cuidados a adictos, urbanización de barrios carenciados de todo el país, nueva moratoria para jubilarse, etc.). En este contexto no está claro qué es profundizar: ¿hacer sostenible en el largo plazo el modelo -con superávits gemelos o sólo de cuenta corriente- o industrializar más rápido, o mejorar la vivienda y los servicios, etc?

Entonces, volviendo a lo inédito de este 2015 me hago algunas preguntas:


  • ¿Los cambios en la Argentina siempre serán desde arriba, desde el Estado, o podremos ingresar en un ciclo donde la misma sociedad organizada pueda forzar transformaciones sociales y productivas?
  • ¿Están los lazos sociales, la organización social, la cultura institucional, la cultura social, la institucionalización del cambio, a la altura de sostener los logros alcanzados? 
  • ¿Cuál es el trabajo que debe acompañar las transformaciones desde arriba, en materia de densidad social para la organziación, la conciencia y la ampliación de derechos y ciudadanía?
  • ¿Podremos asistir a una nueva hora en la que las ONGs, la Iglesia, la prensa, distintos grupos organizados (incluida la militancia política partidaria), etc, puedan ayudar a la sociedad a organizarse para que el capitalismo en la Argentina siempre busque posiciones sanas en materia de modelos económicos, sociales y culturales que promuevan la dignidad humana?
  • ¿Qué responde el conjunto social -el visible y/o el no tan visible y mayoritario- cuando se le pregunta qué esperan de una profundización?
  • Hay consultoras que operan contra los logros de la Argentina -como S&P- desde 2003 y el kirchnerismo demostró que el país puede caer de pie, o no caer. Ahora le va a tocar a otro gobierno demostrar lo mismo. ¿Si no se logró un espejo por abajo, que acompañe las transformaciones por arriba, se podrán sostener en 2016 las transformaciones logradas hasta acá?




    De cualquier modo, lo lindo es que en la Argentina, no te aburrís nunca.

    lunes, diciembre 22, 2014

    Lo mejor del año, un listadito

    En materia de realidad argentina, este año no fue el más fácil para las mejoras en el bienestar social de los que deben estar cada vez mejor para tener una vida digna.

    Sin embargo, hubo varias cosas para destacar a pesar de las amenazas de rodrigazos y golpes concentradores del ingreso de distinto tipo, incluido un fin de ciclo que no se presentó, que provenían de los gurués de los sectores concentrados, genios que estudiaron en las mejores universidades del mundo para venir acá y proponer las mismas cosas que les interesan a los sectores concentrados, que no son genios ni economistas.

    Un resumen antojadizo con lo que tengo más a mano pasaría por estas cosas:


    1. Plan Progresar 
    2. Nueva moratoria jubilatoria 
    3. Depósito desatendiendo del fallo de Griesa en el BoNY a los holdins
    4. Ahora 12
    5. Sala de 4 años obligatoria
    6. Continuidad del Conectar Igualdad, Auh, Procrear, Procreauto, Fondear, Bicentenario,  Precios Cuidados, etc
    7. Repro, Programa de Recuperación Productiva
    8. Arsat-1, soberanía satelital
    9. Cierres con Repsol, Clú de París, Ciadi
    10. Negociación a favor de intereses nacionales y populares frente a buitres
    11. Código Procesal Penal
    12. Código Civil
    13. Leyes de Regulación de la Producción y el Consumo, Defensa al Consumidor y Observatorio de Precios
    14. Swap de monedas con China
    15. Acuerdos de inversión con China y Rusia
    16. Mejoras productivas de gas y petróleo de YPF, aumento de inversiones, y gobernabilidad para sancionar la Ley corta de hidrocarburos, consensuando con los gobernadores
    17. Profundización de la normativa del BCRA para propiciar los créditos productivos y a PyMES
    18. Contención del tipo de cambio en valores que no lastimen el consumo de los sectores populares
    19. La oposición empezó el año diciendo que el gobierno no tenía ni un plan A, ni un plan B. Demostró (tras el conflicto con los buitres, entre otros) tener bastante idea de cómo avanzar, enfrentando problemas; tal es así que CFK cierra el año con buena imagen positiva. 

    Para 2015 ya se anotó en la lista preliminar una reforma de Ley Laboral que puede dar que hablar. 

    (Se aceptan agregados a la lista)



    Yapa: los post de Hache que más se visitaron este año fueron: 






    PD: para lo mejor del año no hay que olvidar a Ignacio Guido, al campeonato local para River y a la Sudamericana. Además Argentina llegó a la final contra Alemania, que se jugó el día que Palacio no la empujó por abajó (no te la puedo creer, me acuerdo y la sigo sufriendo). 

    viernes, diciembre 19, 2014

    Cierre del año 2014, ¿un balance del futuro?

    Una mirada sobre 2014 requiere abrir distintas líneas de análisis, todas vinculadas entre sí.

    Para que sea más fácil vamos a enfocarnos por grandes temas: político, económico y social.


    Escenario político

    El año termina muy distinto a cómo empezó en este terreno. Desde un fin de ciclo que parecía asumido hasta pro el propio fin de ciclo a un 50% en imagen positiva de la presidenta. Existen un montón de interesantes contradicciones. Scioli se acercó al kirchnerismo en la consciencia que sin el apoyo del kirchnerismo no llegaba (¿ni al ballotage?), capitalizó parte del aumento de la imagen positiva de Cristina Kirchner. Pero a su vez la fuerte mejora de esta imagen puso de vuelta a la presidenta a conducir con la legitimidad de antes de 2013, lo cual condiciona al sciolismo, e incluso le permite especular con opciones al sciolismo para 2015.

    El escenario está abierto. Massa se desdibuja porque el apoyo social no pudo acompañarse con el volumen de la dirigencia política de los gobernadores (que no es tan afín al duhaldismo). Macri mejora en las encuestas pero no cuenta con la confianza plena del consenso de los intereses corporativos, que prefieren un escenario de orden económico, aunque con fuertes bajas en los salarios reales, antes que atravesar un escenario de nuevas disputas intra-cúpula, como consecuencia de una economía (macrista) que amenaza con darle nuevamente la espalda al sector transable.

    Los demás. UNEN y el Frente Amplio Progresista de Binner tienen, finalmente, aspiraciones más subnacionales que nacionales, y ahí darán la batalla.


    El escenario económico




    Paradójicamente, no es la bonanza económica la que guía la reciente mejora en la imagen presidencial. Sí en todo caso podría serlo la estabilidad macroeconómica. Esta estabilidad es parte de los desafíos que tiene el gobierno para 2015, ya que debe mejorar los valores de la balanza de pagos si quiere atravesar un año electoral sin corridas que le impidan disponer del gasto público con la autonomía necesaria para sostener un modelo basado en la demanda (y vinculado fuertemente con la inclusión). El último dato (ver gráfico) muestra en el segundo trimestre de 2014 una luz favorable, que deberá encontrar sustento de largo plazo.




    Los ciclos en la Argentina desde 1976 siempre terminan con mucho dolor social, que en las cuentas internacionales se verifica en una crisis de deuda externa pública sobre PBI superior a la crisis anterior. En la etapa actual esta verificación no existe. Con lo cual no sólo cabe pensar que no estamos en las puertas de un fin de ciclo, sino que el país está frente a una verdadera oportunidad histórica de evitar su clásico penduléo y tomar una senda de desarrollo constante (obviamente esto no implica menos conflictos, sino otros conflictos).

    La alquimia en este sentido se relaciona con lograr ingresos en la cuenta capital mientras se va corrigiendo paulatinamente el saldo negativo en la cuenta corriente: el desafío encarado en materia de autoabastecimiento energético también se vincula con esta mejora progresiva. La contradicción del 2015 en este tópico atiende a que se deberá disponer de los recursos de la economía de manera tal de hacer más sustentable la macro sin que eso enfríe la economía, ni perjudique la inclusión social. Con un punto inherente extra: todo lo que no resuelva el actual gobierno se enfrenta al riesgo para la sociedad de ser resuelto por otro.


    La situación social

    Entre 2003 y 2013 el mercado interno creció sin parar, la inclusión fue constante y sostenida, y el poder adquisitivo del salario mejoró sin interrupciones. Hay más del doble de jubilados que hace 15 años que le dan forma al fortalecimiento del mercado interno, sumado a innumerables políticas de beneficios sociales, entre la que resalta la AUH que llega a 1,8 millones de hogares.


    Finalmente

    En este 2014, que es un año malo para la Argentina por distintos factores (restricción externa, problemas mundiales, restricciones en la economía de Brasil, China más lento, baja de precios de commodities, etc.), de todos modos se logró sostener con mínimas variaciones negativas el empleo, la distribución del ingreso y el poder adquisitivo de los salarios. No hubo desórdenes que pusieran en riesgo la mayoría de los logros de la década. El Estado se mostró firme, y creció en herramientas de cuidado social, y en control y contención de los intereses corporativos.

    No fue el mejor de los últimos 12 años, pero sin embargo se sostuvieron la gobernabilidad y el orden social en base a la inclusión y el trabajo.

    Durante 2015, cabe esperar un año difícil, pero sin retrocesos, donde las apuestas estarán orientadas a dejar un país cuyos próximos años sean de expansión económica, desarrollo industrial y alejado de los ajustes que pide los sectores ortodoxos. El éxito de esta apuesta tendrá consecuencias electorales.