martes, julio 29, 2014

Argentina. Desempleo, deuda y PBI. Un update.

Algunos gráficos para pensar la situación actual.

Más allá de qué base se use el PBI en dólares aumentó por encima de los picos de la década anterior.



Al gráfico que sigue hay que sumarle rol del Estado: en efecto, la brecha entre deciles de ingreso individual de todo el país se redujo (de 33 veces hasta 19 veces entre el 10mo y el 1er decil, desde 2003 hasta 2013), el salario real aumentó alrededor de un 31% (entre 2003 y 2013, medido con "inflación privada"), el desempleo bajó de alrededor de 20% hasta 7%, la distribución del ingreso per cápita familiar (coeficiente de Gini) pasó de 0.525 en diciembre de 2003 a 0.413 en diciembre de 2013 (21% de mejora), y según la base 2004,  la participación del salario en el PBI (valor agregado bruto) pasó del 30% en 2004 a 51% en 2013.

Estas dos variables están juntas para mostrar la relación entre ambas. Y la importancia que tiene mirar el saldo positivo de cuenta corriente en el largo plazo.



La línea  de puntos muestra la deuda externa pública como proporción del PBI. Si dentro de esa deuda uno recorta la que es en moneda extranjera, la proporción ronda el 8% del PBI.



Reservas y saldo comercial, para ver el flujo de dólares del sector productivo, y el stock de reservas.



Lo que cabe dimensionar, con estos gráficos es el crecimiento con desarrollo de la economía argentina durante estos años. Que si bien todavía puede que le falte mucho trabajo del Estado, organización de distintos sectores e inversiones priductivas, ha avanzado mucho.

Todo lo que falta (empezando por volver al saldo positivo de cuenta corriente, o al menos subir su piso productivo absoluto) no se puede encarar si se pierde de vista todo lo que se hizo.

domingo, julio 27, 2014

Saca el tigre que hay en vos, champ

(El texto que sigue lo escribí en 2004, lo comparto)


Latinoamérica y el Sudeste Asiático


En Latinoamérica el proceso de disciplinamiento de la mano de obra al interior del taller se puede distinguir con la entrada de empresas transnacionales (ETN) con estrategias locales en el marco de un modelo de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). A partir del establecimiento de las ETN en los países latinoamericanos se difunden los preceptos básicos del fordismo en materia de regulación del trabajo y la producción. La ISI, históricamente, actuó como una respuesta a los ciclos económicos internacionales, principalmente, de los países agroexportadores en vías de desarrollo ante el cierre de las importaciones en los mercados externos (comúnmente en el marco de crisis económicas).


La apertura hacia la inversión extranjera directa (IED) con un escaso control del estado, se realizaba desde el establecimiento de las ETN orientadas al mercado interno. La mayoría de las veces estas grandes empresas introducían tecnología vieja y probada en los países de origen, aprovechando la dimensión de los mercados internos. Así, la producción orientada hacia el mercado interno sumada a una protección comercial fuerte no fomentaba la búsqueda de una alta competitividad ni una profunda regulación de la inversión productiva.


Esta situación derivó en el desarrollo de una industria altamente protegida y poco tecnificada con tecnología vieja y probada. Los productos que se comercializaban eran atrasados en relación con los países avanzados. El grado de inversión en innovación de nuevos productos era bajo. Por lo tanto, se trataba de un modelo productor de bienes y servicios de una calidad relativamente inferior a la existente en el mercado internacional (con industrias internacionalmente poco competitivas).


En el sudeste asiático, en cambio, una masa salarial relativamente alta y una distribución del ingreso mucho más equilibrada que en Latinoamérica dinamizaban una estructura productiva (Amsden) más acorde con la producción en masa que realizaban los países avanzados. Por eso el desarrollo fue acompañado de un proceso inflacionario, aunque menor y con un rol relevante del Estado. Esta mayor distribución del ingreso era coherente con una política ofertista –donde el estado incidía en la determinación de los precios–. Por lo tanto, en esta zona se podían colocar en el mercado interno productos de mayor valor agregado. En Corea y en Taiwán el estado tenía un plan para generar los pilares del escenario donde los protagonistas serían la regulación de la demanda agregada y las tasas de inversión-, el control de los precios y un estímulo de la innovación tecnológica mediante un importante direccionamiento por parte del estado (cosa que, además, disciplinaba al capital).


A su vez en el sudeste asiático se dio un proceso de regulación de las importaciones y de la IED (cosa que también se hizo en México y Brasil), al tiempo que se favoreció la llegada de empresas importantes como la automotriz Nissan. Estas regulaciones favorecieron la inversión interna en innovación tecnológica por parte de empresas locales.


Es central, además, notar que los países latinoamericanos tienen una importante producción de bienes primarios cuyo excedente destinan a la exportación. Así, el modelo de ISI en Latinoamérica tiene un sector que provee las divisas que no es el mismo que el sector industrial que las necesita para la importación de bienes de capital. Generándose una lucha de intereses entre estos sectores por influir en la mediación del estado sobre la política cambiaria y convertirse en el agente articulador de tales divisas (Katz y Kosacoff).


En el caso del sudeste asiático es el mismo sector industrial que exporta y genera las divisas necesarias para reproducir el modelo de desarrollo: exportación orientada hacia la industrialización (EOI), gracias a la presencia de un estado activo existió un círculo virtuoso donde la industria se desarrolla localmente haciéndose competitiva. Como se puede apreciar gracias a lo señalado en estos dos últimos párrafos la base de cada uno de los procesos fue distinta.


En otro orden de cosas, la composición del gasto público acompañó mucho mejor el proceso en su conjunto que en Latinoamérica donde se pueden constatar la mala asignación de recursos y ciertas ineficiencias en la implementación de políticas industriales específicas. En el auge se favorecía el ingreso de nuevas empresas en vez de aprovechar los beneficios económicos para propiciar una suerte de difusión tecnológica interna que haga más competitivo al sistema productivo. Así se permitió la entrada de capitales extranjeros (shock de oferta de capitales extranjeros) con lógicas de renta financiera (D-D’) que dañaron la economía y generaron la crisis del modelo hacia los años ochenta (Singh).


En el sudeste asiático se puede hablar de un modelo industrial puro, ya que el financiamiento de la inversión para industrialización venía del mismo sector interesado en desarrollarse. El estado favoreció la productividad y reguló la entrada de capitales externos equilibrando la relación entre el sistema productivo y el financiero. Lo cual es una política keynesiana de regulación sobre la tasa de inversión para favorecer sectores específicos.


El Estado de bienestar


Hay que destacar que si bien se entiende al estado de bienestar como la protección social de las personas que no pueden integrarse al sistema productivo, sería imposible para el estado llevar adelante eficazmente esta política si no se mantiene proactivo en resolver el conflicto de la relación entre el capital y el trabajo en todos sus aspectos (cfr. Amsden; Esping–Andersen).


El estado es el gran protagonista de la época en ambos escenarios. Ya sea por acción o por omisión (intervención pasiva). La calidad de la intervención del estado es clave en varios aspectos: industrialización tardía, distribución del ingreso, disciplinamiento del capital y el trabajo y en la generación de productividad y competitividad de la economía en general (Amsden). En el tratamiento del tipo de intervención del estado reviste gran importancia el estudio de los plazos de los objetivos de las políticas públicas implementadas. Políticas de más largo plazo como las aplicadas en el sudeste asiático impactan sobre la estabilidad y el crecimiento económico generando una espiral ascendente en la economía.


A su vez, el rol del estado sobre la cuestión social es central ya que en esta época los beneficios sociales redujeron la compulsión al trabajo quitando de la esfera privada el control sobre los trabajadores (Armstrong et al) y permitiendo con mayor o menor grado la reproducción social fuera del mercado (Esping-Andersen).


Tanto en América Latina como en el sudeste asiático el estado fue productor. Pero mientras en Latinoamérica se producían bienes y servicios intermedios en el sudeste asiático se generaban bienes finales con precios asignados desde el estado para mantener la economía saludable. Por otro lado, la economía mixta (principalmente en Taiwán) fue clave en la industrialización tardía (Wade) del sudeste asiático y no tanto en Latinoamérica. Además en Corea y Taiwán se le ponían objetivos a las firmas privadas lo que evidenciaba una mejor y mayor calidad de regulación productiva que en los países latinoamericanos.


En América Latina, con un modelo –ya mencionado– de dos sectores en pugna (Katz y Kosacoff), las devaluaciones cumplen la función de garantizar el mercado interno y la competitividad, pero genera inflación, fenómeno que la mayoría de las veces repercute en una concentración del ingreso (la referencia más importante es la de Argentina). Esto, sumado a lo anterior (tipos de productos producidos), potenció las exportaciones primarias y llevó a un claro deterioro en los términos del intercambio (Katz y Kosacoff; Ellison y Gereffi; Singh; Ominami).


A su vez, el estado en Latinoamérica cumplió un rol clave en la contención de los avances obreros que reclamaban por una distribución del ingreso más equitativa. La importante movilización política de estos sectores muchas veces generó una reacción autoritaria e hizo vigente una relación de tensión constante entre el capital y el trabajo. Esto no es muy distinto en el sudeste asiático.


Pero en el sudeste de Asia el estado prestó una importante atención sobre el salario indirecto (vía vivienda, salud, educación, seguro social y plan de jubilaciones) que apagó en gran parte las tensiones entre el capital y el trabajo, ya que era una forma de aumentar el salario real (vía salarios indirectos). El estado otorgó subsidios a la producción en el marco de un plan global con políticas industriales funcionales (Wade) para aumentar la productividad y la innovación tecnológica, resultando –junto a una correcta política de IED, salarios y educación orientada a las necesidades productivas– en el aumento de los beneficios. Este esquema generó para la economía del sudeste asiático una importante competitividad donde el comercio exterior fue la base del crecimiento, y le permitió a la economía pasar de un sistema EOI primario a uno con industrias pesadas (y químicas) (Ellison y Gereffi).


Mientras Latinoamérica a duras penas logró diversificar su producción para pasar de la fácil ISI a una secundaria, pero nunca logró sustituir la importación de bienes de capital ni la entrada de tecnología vieja por parte de las ETN. Las políticas industriales fueron específicas y –junto a una mala política de precios– no se pudo incidir correctamente sobre toda la estructura productiva como en el sudeste asiático.


Se puede observar que en el sudeste de Asia la integración con el mercado internacional fue orquestada desde el estado para potenciar la competitividad relativa y la productividad interna. No así en Latinoamérica (quizá Brasil y México puedan ser una excepción de esto) donde el modelo de ISI se basó en las posibilidades exportadoras del sector primario teniendo que atravesar varios cuellos de botella en el sector externo con las debidas consecuencias para la disponibilidad de divisas.


Finalmente


A partir de lo anterior, también se puede agregar que el proceso dado en Latinoamérica colapsó a la luz de lo ocurrido en los años ochenta mientras en el sudeste asiático la crisis no sobrevendría sino hacia fines de los años noventa. Ello porque la integración de la economía al mercado mundial fue fuerte en el sudeste asiático al tiempo que se protegió eficazmente la economía de los shocks externos y se generó una industria competitiva mundialmente. El estado allí tuvo una autonomía que nunca se alcanzó en Latinoamérica (aunque los casos de Brasil y México son muy meritorios).


Otro de los problemas del desarrollo latinoamericano fueron los relacionados con el financiamiento. El estado se endeudó sin objetivos industrializadores de largo plazo, a diferencia del financiamiento existente en el sudeste asiático donde el capital se realizó en el marco de un proyecto productivo global de mediano y largo plazo.

jueves, julio 24, 2014

Deuda externa pública y corrupción

El problema no es tomar la pastilla roja o la azul. El problema es que no te disfracen la pastilla azul de roja, para que te quedes tranquilo.

 A los medios de comunicación opositores les gusta hablar mucho de corrupción. Cosa que en sí misma, hasta se puede decir que está muy bien. Porque cabe pensar que así se ayuda a disminuir la corrupción. Lo que no se dice en estos medios es que detrás de un funcionario que entienden corrupto, devería venir otro que defienda el Estado inclusivo e interventor y que, por supuesto, no sea corrupto. ¿Por qué? Porque la preocupación de fondo está en cambiar el rol del Estado, no la corrupción.

Estos mismos medios se encargaron de defender el megacanje y el blindaje como se puede ver en varias tapas. Fueron negociaciones de deuda absolutamente perjudiciales para el país. Aumentaron montos y tasas, condicionaron aun mas al país. Tal es así que cuando se declaró el default en 2001 no sorprendió tanto al mundo de las finanzas. 

Desde 1976 hasta 2001 se tomó deuda para financiar la desindustrialización, el disciplinamiento social (vía importaciones, desempleo y menor poder sindical) y la valorización financiera que concentró la economía. Con tanta fuerza se hizo esto que el gobierno de Alfonsín no logró evitar los condicionamientos impuestos por los acreedores, a pesar de intentarlo.

Cuando se renegocia deuda, suelen decir los funcionarios del Ministerio de Economía, hay que lograr dos de tres cosas: bajar montos, bajar tasas, y alargar plazos. Sino se falta al bienestar del Estado, a su soberanía política y a su independencia económica. Dos de tres.

Este gobierno logró renegociar a favor del Estado, de la economía y de la sociedad en 2005 y 2010. Este mismo gobierno no esta cayendo en errores frente a los buitres, que se mueven con el dinero como arma. Corrompiendo periodistas y políticos de todo tipo. Sin embargo, los buitres que mueven fortunas para lograr sus propósitos no lograron corromper al equipo económico. Y por eso la expectativa de un Estado fuerte, soberano, independiente, sigue tal como hasta ahora.

Posiblemente este gobierno, con este equipo económico, sea brillante. Pero mucho más importante, y por lo que va a quedar en la historia, es porque actuó siempre pensando en lo mejor posible para el Estado y el futuro de la Argentina en su conjunto, sin corromper sus convicciones y el rol del Estado. No para un sólo sector como suele ocurrir en la Argentina (con excepciones aproximadas en Rosas, Yrigoyen, Perón, y Alfonsín) sino para todos, lo que obliga a pensar en los postergados antes que en los que ya llegaron (AUH, YPF, BCRA, ANSES, PAMI, subsidios, intervenciones comerciales, desendeudamiento cuando fue posible, y solvencia macro, etc.).

Mientras tanto, este debate desnuda posiciones políticas casi tanto como el debate por la implementación de la Resolución N° 125.

lunes, julio 21, 2014

Elecciones 2015. Encuestas de los candidatos...

Se decía que después del mundial se venía la campaña. Bueno aquí estamos. Vamos de a poquito. Falta mucho.

En el programa de ayer de Economía Política (C5N, 20/7/2014), se presentaron los números que manejan los candidatos.

Dos cosas como para aproximarnos:

1. Por el FpV sólo figuran los números que maneja Scioli. A este candidato le falta confirmarse en las PASO.

2. Hay muchas cosas para debatir aún. No pareciera ser lo mismo para estos 3 candidatos que el candidato de FA-UNEN sea uno u otro. Incluso no es lo mismo para Macri y Massa que el candidato del FpV sea Scioli, Randazzo, Uribarri u otro.

Massa y Macri se ningunean entre ellos, pero no ningunean tanto a Scioli. De los 3 el que más abierto deja el escenario es Scioli, ya que deja 38% afuera del podio.

De cualquier forma, esto es una aproximación para entender el escenario que quiere mostrar/ instalar cada uno, más que una foto de la realidad.











domingo, julio 20, 2014

¿Es tan grave el escenario del segundo semestre 2014?

Sin dudas que no.

Pero asistimos a toda una instalación mediática que busca promover una nueva decisión de entrega de soberanía e independencia a intereses internacionales, que, lógicamente, condicionarían la política nacional.

Y la política, cuando existe esa voluntad, es la única forma de balancear el poder económico. Por eso, siempre llama la atención cuando un candidato político dice no entender en materia de economía y finanzas. Después de decir algo así debería hacer varios cursos intensivos al respecto. Sino, ¿a dónde nos va a conducir una persona así?

El desarrollo no es sólo un objetivo, es sobre todo un camino. Si no se sabe qué camino tomar en cada momento probablemente no se llegue nunca.

En artepolítica metimos post sobre este tema. Para debatir. Click acá

miércoles, julio 16, 2014

Bolsa Familia - Brasil

El Bolsa Familia es un plan contra la pobreza extrema que se aplica en Brasil. Funciona (más o menos) como la Asignación Universal por Hijo, aunque sus beneficios se calculan de otra forma. 

A partir del primero de junio, se aumentó un 10% el beneficio.

El programa, de 10 años de vida, es exitoso en:
Combatir el hambre y promover la seguridad alimentaria, y nutricional de las familias que viven en situación de pobreza y pobreza extrema.
Copio y pego lo más interesante de una nota:

Brasilia, 2 de mayo de 2014— El beneficio medio pagado por el Programa Bolsa Familia a las familias pobres y extremamente pobres ha tenido un aumento real del 44 % durante los últimos tres años y medio del Gobierno de Dilma Rousseff.
A partir del 1 de junio, el valor que define la línea de la extrema pobreza en Brasil se reajustará en un 10 %, pasando de R$ 70 a R$ 77. El valor medio del beneficio de las familias en situación de extrema pobreza sube de R$ 216 a R$ 242. Por su parte, el beneficio medio del conjunto de beneficiarios del Bolsa Familia pasará de R$ 150 a R$ 167. Actualmente, el programa atiende a 14 millones de familias, sumando unos 50 millones de personas. En total, 36 millones de personas se mantendrán fuera de la extrema pobreza debido a la transferencia de renta del Bolsa Familia.
... desde 2011, los ajustes en los pagos del Bolsa Familia han supuesto un aumento superior al 40 % en el beneficio medio. Esos cambios se centraron inicialmente en las familias con niños pequeños. A continuación se extendió a las familias con niños mayores y jóvenes y, por último, el complemento de renta alcanzó a todas las demás familias que no habían superado la extrema pobreza pese a recibir beneficios del Bolsa Familia. «Esas son la mayoría de las familias pobres de Brasil, y el reajuste ha sido muy superior a la inflación.»
«Cada real dedicado al Bolsa Familia retorna R$ 1,78 para el PIB brasileño y para la economía del país.»
«Estamos de pleno acuerdo con los ministerios de Hacienda y Planificación, y la presidenta ha decidido priorizar a la población pobre y garantizar que esa población siga teniendo lo mejor de las políticas públicas de Brasil.»

Mientras en Europa las inyecciones se hacen por arriba, en América Latina, luego de una década de aprendizaje, se entendió que la inyección es por abajo, o no es. Y eso, en sí mismo, también es un desafío.

A la Argentina le conviene que a Brasil le vaya bien. Y en este año electoral, cabe descontar que el país hermano va a adelantar variables para favorecer el consumo. Que los subsidios al consumo en Brasil le ganen a la inflación, y crezcan en términos reales, es una muy buena noticia para la Argentina.



lunes, julio 14, 2014

"Falló por un tantito así", dice el súper agente 86

Vamos a dejar por escrito mis sensaciones tras el partido. ¿Por qué? Y básicamente porque puedo.


  1. Fue uno de los mejores mundiales que vi en la vida. Estuvo muy bien filmado. Los goles parecían más lindos.
  2. El periodismo deportivo, salvo 3 ó 4 periodistas, es casi tan malo como el periodismo de cualquier otra cosa. 
  3. Llegar a la final es una sensación hermosa.
  4. Perder la final es una mierda. 
  5. Me gusta cómo juega Sabella, pensando de atrás para delante. 
  6. Me pareció genial, y funcionó casi en los 7 partidos, apostar a la genialidad de los de arriba, cuidando el cero en el propio arco. 
  7. No se puede criticar a un DT, y a un equipo que llega a la final. Sí, en todo caso opinar, con toda la subjetividad del mundo. ¿Por qué? Porque somos así.
  8. La Argentina en la final hizo un buen partido. Mano a mano con Alemania. Y con buenas posibilidades de marcar. Por otro lado, se perdió bien. Inobjetable. Fútbol parejo: el que la mete gana. 
  9. Es una lástima que el mejor 9 de la Argentina sea un tipo que falla el mano a mano de su vida. 
  10. Es una lástima que Messi no haya metido una sola de las 3 que tuvo. Sin embargo, hay que mirar de vuelta el partido: fue el mejor jugador del ataque argentino. Y jugó bien, para 6 puntos. Si metía alguna de las que tuvo, 9 puntos le iban bien. Vengan de a uno. Los partidos se ganan en la cancha, no opinando por televisión. Estuvo muy sólo Messi.
  11. Si uno para un equipo para que el ataque dependa de la magia de Messi, el conurbano de Messi debe enriquecerse. Es verdad que Di María, el Kun y el Pipa parecían implacables. Pero no tuvieron reemplazo. Quizá había que llevar más enganches que acompañen a Messi y le den más aire arriba. Los comentarios con el diario del lunes son sólo eso, comentarios. No críticas. Por lo menos de mi parte. ¿Vale criticar? Por supuesto. Y también vale disentir. 
  12. El resto físico también fue importante. Pero nunca una excusa. 
  13. Nos perdimos la oportunidad histórica de ganar en Brasil. Pero llegamos a la final. Pienso que sin Messi no llegábamos. 
  14. A Messi le queda un mundial más (con apenas un año más que Robben en este mundial). Y no va a ser el salvador, va a ser un delantero más. Y de los buenos. Las expectativas intactas. 
  15. Después de tantos mundiales sin defensa, en esta ocasión estuvo bien. Ahora hay que encontrarle la vuelta al equilibrio en el campo de juego. Investiguemos y aprendamos del ejemplo de Alemania.
  16. Faltó un gol en la final, nada más y nada menos. 

La gente está contenta con el subcampeonato. Se vio en la calle. Quizá faltó coronar. Una tristeza infinita. Pero aquí estamos. Volvamos. Sigamos. 

¿La relación del fútbol con la política? Y sin dudas que algo hay, los medios opositores toman la agenda del mundial y pierden su agenda propia contra el gobierno. Cabe esperar que estos medios vuelvan tan rápido como puedan. ¿Un triunfo o derrota aseguraba algo a alguien? De ninguna manera. Mirá los mundiales anteriores. Pasa por otro lado.

Ahora viene una etapa política de defensa de todo lo hecho estos 11 años, y mucho huevo. Dale un Ministerio a Masche.