lunes, julio 18, 2016

Un par de gráficos de esta época neoliberal

Dejo a continuación dos gráficos que para mí explican con contundencia la época que estamos viviendo.

En el primer caso, se muestra que todo lo que sube tiene una contraparte que baja, o para decirlo mejor aún: los sacrificios en una parte de la economía se hacen para que puedan haber ciertos beneficios en otra parte. La economía siempre está en tensión, y eso se nota sobre todo en los momentos de cambio. (Para una nota completa sobre este punto clickear acá.)

En el segundo caso, se nota que el cambio de poder adquisitivo del salario registrado (y el SMVM) ha sido para peor. ¿Qué significa esto? Que los ingresos de los trabajadores quedan por abajo del promedio de aumento de precios (de la inflación).

Hay un apuro mediático por esconder las causas profundas de cada decisión económica. Incluso, que algunos economistas vinculados al gobierno anterior hayan declarado que un poco de todo esto era necesario e inevitable, confunde el buen entendimiento de la situación. No puede, a modo de ejemplo, hablarse de un aumento de 1200% en el gas como inevitable si después se pudo poner un techo de 400%.

¿Otro gobierno iba a hacer lo mismo? La respuesta tiene una complejidad muy interesante, que no por eso complica su entendimiento. Cada decisión de política económica tiene objetivos. El macrismo parece no tener objetivos de largo plazo, porque en cada medida sólo se vislumbra un claro beneficiado vinculado con la medida (Singer, empresas de energía, empresas amigas del presidente, el agro exportador, grandes empresas, grandes bancos, multinacionales; en todos los casos las medidas favorecen a sectores transnacionalizados y generan dudas sobre el mercado interno, trabajadores y pymes vinculados con el mercado local). Entonces, una cosa es tomar una medida con un beneficio inmediato y sin plan de largo plazo que beneficia a ciertos agentes productivos, y otra era quitar regulaciones sobre la libertad de mercado que exigen los inversores pensando en un plan de largo plazo. En el segundo caso, además, se podían tomar medidas menos abruptas, dado el poco dinamismo de los mercados internacionales. Entonces, una mirada superficial puede decir que todo es lo mismo, pero un análisis profundo (y no por eso menos sencillo de comprender) hace que se pueda diferencia un verdadero plan de inversiones y desarrollo, de uno vinculado a la valorización financiera y las actividades con rentas extraordinarias en dólares.





miércoles, julio 13, 2016

La industria en la Argentina, enero a mayo de 2016

Les dejo algunas placas muy claras sobre lo que pasa con la industria actualmente.

Sin ninguna protección al mercado interno la industria baila en la cornisa de una caída peor, tal como le ha pasado a Brasil, y le sigue pasando.

La apertura indiscriminada en un mundo que no compra, la ausencia de promoción industrial, la quita de retenciones (que además de bajar la recaudación desincentiva el agregado de valor en nuestro territorio), la caída del gasto y la inversión del Estado, el aumento del precio de los créditos, la absoluta falta de un plan industrial que permita planificar inversiones industriales.

El kirchnerismo no tuvo política de desarrollo industrial, promovió al principio y sostuvo después a la industria por espasmos, con protecciones de baja sustentabilidad y mucha política. Pero el patrón de acumulación actual, muy por el contrario, es antiindustrial. Y eso se ve cada vez más.

Todavía hay tiempo para introducir o reintroducir regulaciones antes que sea tarde. Cuidar el empleo, el equilibrio con el financiamiento, el entramado productivo, industrial, regional, pyme, y la sinergía entre todo ello, es fundamental si se quiere consolidar un país mejor, más cerca del camino al desarrollo. Pero ¿se quiere realmente? Hasta acá no parece. El problema no es la herencia, es no aprovechar la mínima herencia para promover un plan desarrollo industrial.

Cabe suponer que la lógica del disciplinamiento social y sindical pesa más que aprovechar la oportunidad para una planificación que promueva la inclusión y la inversión industrial. Un dato que hoy cobra relevancia está dado por el nivel de participación industrial promedio (sobre PBI) en los países de Alianza Pacífico y los de Mercosur, cuyas proporciones se ubican en 9% y 19%, respectivamente.

(Un amigo me pasa estos gráficos de la UIA, que completan la idea del post y les pego a continuación)








domingo, julio 10, 2016

Bicentenario de la patria, nos vemos en Disney

Se cumplen 200 años del día de la Independencia de las provincias unidad del sur.

Creo que todos sabemos que la independencia, y la capacidad para construir un proyecto de país propio, responde a cortar la subordinación del exterior, pero no todos entendemos que eso se logra con organización, con trabajo en conjunto, con un Estado organizado para atender intereses del pueblo y no negocios extranjeros.

No aislados, porque eso no es independencia, es aislamiento, sino interrelacionados como mejor convenga a los intereses nacionales, protegiendo el comercio, las pymes, el entramado productivo, el gasto público, la inversión pública y privada, el empleo y los ingresos.

No se trata de una lucha individual, sino social, nacional, estatal y una búsqueda de desarrollo basada en propias capacidades, que mejore la sustentabilidad futura, y permita cada vez mayor inclusión.

La desregulación es una forma de darle poder de regulación e imposición de poder de mercado, al jugador más grande. La regulación o el control son formas posibles de organización para cuidar intereses nacionales.

Decía Aldo Ferrer (2012):
"En resumen, en un mundo multipolar en el cual los mercados se multiplican y ha colapsado la hegemonía del pensamiento y los intereses “céntricos” en la organización de las relaciones internacionales, el desarrollo económico del país descansa esencialmente en la efi cacia de la política económica del Estado nacional argentino y su capacidad de generar las sinergias de las esferas privadas y pública. Sinergias en la gestión del conocimiento, la movilización de los recursos disponibles, la transformación de la estructura productiva, la integración del territorio y la proyección al mercado internacional." (La construcción del Estado neoliberal en la Argentina; París 2012).


Bueno, (como ya dije antes) la sensación es que hasta Disney tiene más comprensión de todo esto que el macrismo.





lunes, julio 04, 2016

Cálculos alternativos de pobreza e indigencia. Todo sube

Según un informe de Centro Cepa se multiplica la pobreza en el Gran Buenos Aires, de la Argentina.

Tal como se ha sostenido en otras entradas de este blog (ver acá y acá), el tarifazo con shock de precios potenciado por la devaluación del peso, y otras medidas que perjudicaron a los sectores populares o jubilados como la desprotección del comercio, la apertura comercial, el menor gasto público y la quita de retenciones, está generando un aumento de la pobreza que tiende a convertirse en estructural de todo el ciclo de administración macrista, en la medida que no se tomen decisiones de política económica que intervengan sobre la situación en referencia al patrón productivo y de demanda agregada de la Argentina.

Notable es que mientras sube la pobreza y la indigencia, también sube el desempleo, la renta agropecuaria, los resultados positivos de los exportadores del campo, y las ganancias de los bancos. Mientras baja la producción PyME, la construcción y el nivel de consumo. Cada día que pasa se demuestra que la única forma de disminuir la pobreza es con distribución del ingreso, y eso sólo se puede hacer desde el Estado promoviendo la actividad o transfiriendo ingresos de un sector a otro.

El centro Cepa dice:

  • La indigencia de la población urbana del Gran Buenos Aires ha aumentado 38% en sólo seis meses, pasando de 5.71% en noviembre 2015 a 7.89% en abril 2016. 
  • Adicionalmente, la pobreza ha aumentado concomitantemente con la indigencia, en un fuerte ascenso desde 19.82% - nivel registrado en noviembre 2015 - a 33.25% en abril 2016. Particularmente el aumento más fuerte tuvo lugar en el corto lapso comprendido entre noviembre 2015 y enero 2016, donde la pobreza se elevó de 19.82% a 29.23%, registrando un aumento de más de 9 puntos en tan solo dos meses. 

  • Por otro lado, no sólo el 33.25% de la población se encuentra en situación de pobreza -y dentro de esta población el 7.89% no tiene suficientes ingresos para nutrirse adecuadamente-, sino que además el 4.62% de la población se encuentra en situación de vulnerabilidad. La población en situación de vulnerabilidad integra hogares cuyos ingresos se ubican en un rango de 10% por encima de la línea de pobreza. De continuar profundizándose el incremento de precios minoristas sin un aumento de ingresos que lo supere o al menos resulte correlativo, esta población también se ubicará por debajo de la línea de pobreza.
  • En definitiva, si a la indigencia y pobreza se adiciona el fenómeno de la vulnerabilidad, en el pasado mes de abril el 37.87% de la población de GBA se ubicaba en situación de indigencia, pobreza o vulnerabilidad.
     
A continuación el gráfico que resume el estudio del Centro Cepa:


Por más Tiempo Argentino

Una patota ingresó a las instalaciones de Tiempo Argentino, y destruyó el material de trabajo durante la noche del domingo y la madrugada del lunes 4 de julio de 2016 (quizá al grito de viva la patria). 

Click acá para ver la crónica. 

El problema es que muchos toman a Clarín como un medio, que precisa leyes especiales para subsistir, así puede informar (parejito siempre a favor de los mismos actores concentrados), y que toman a Tiempo y otros medios como empresas que si no logran público, no logran ser rentables, deben cerrar. 

La diversidad de información es un requisito de la democracia, de las poliarquías modernas, debería haber un esfuerzo del Estado, de este Estado conducido por el gobierno maacrista, por cuidar la diversidad de medios y la libertad real de expresión. Porque no es cierto que el Estado no favorece la concentración de medios, o que es puesto en un lugar crítico si intenta (mal o bien) la diversidad de medios.

La apropiación de Papel Prensa SA por parte de esos grandes medios gracias a la acción de la dictadura es también una página de la relación del Estado con la concentración de medios y el interés de propiciar una cierta información y no otra. Cosa que debería ser investigada hasta las últimas consecuencias por la justicia. 

En 2002 se sancionó la ley de industrias culturales que le permitió a Clarín, y otros medios locales, enfrentar sus deudas sin tener riesgos de quiebra, luego de la crisis de 2001 por la explosión del modelo que el mismo multimedio apoyó. 

Hoy el Estado no actúa a favor de Tiempo Argentino en este sentido. Cabe notar que si hoy hay crisis, ésta fue autogenerada por la actual administración, que ganó apoyada por Clarín, porque si bien había problemas estructurales antes del 10 de diciembre, la salida fue traumática por su apuro y falta de sensibilidad. El margen para el endeudamiento hacía posible sostener en el tiempo algunas variables que apoyaban el bienestar social que hoy se pierde. 

Este tipo de cosas son las que denuncia el diario desde sus páginas y periodistas. Por ejemplo, sosteniendo que este año Shell ganó mucho gracias a Aranguren, lo cual significa corrupción o abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. Se podrá discutir el contenido del diario, cada quien lo leerá a su gusto, pero es indiscutible la necesidad de defenderlo y sostenerlo. Al igual que a todas las voces.


El costo no es sólo para el diario, también lo es para la democracia de la Argentina, porque la verdad siempre es relativa y cuando se callan voces, se pierde relatividad y por ende se pierde la verdad. Hoy en día es difícil construir la verdad, porque hay un apagón informativo sobre muchas de las penurias legales y económicas que atraviesa la sociedad argentina.

La Ley de Medios venía a ponderar, de alguna forma, la existencia de diversidad de medios, sin poner en riesgo ninguna fuente de trabajo. El actual régimen democrático con adjetivos de Mauricio Macri, no sólo genera un costo para la verdad, también para los medios y sobre todo para sus trabajadores. Y para los trabajadores en general. Cabe diferenciar en este sentido que la mayoría de los trabajadores de medios son transparentes y no tienen intereses espurios como sí pueden tenerlos sus líneas editoriales. 

El problema histórico de la Argentina, al igual que en muchos países con extrema desigualdad, con el agregado que nuestro país es de los pocos que produce alimentos para varias veces su población y tiene porciones de ella que sufre de hambre o mala alimentación. No está resuelto el problema fundamental del bienestar que es el derecho a la alimentación, así nos cuesta el doble resolver el derecho a la libertad de expresión. Que depende bastante de todos los actores sociales más o menos organizados de la Argentina.

¿Cómo podemos organizarnos hoy? Participando de alternativas políticas al neoliberalismo, pero también se pueden tomar pequeñas grandes medidas desde lo individual, ingresando acá: 

http://www.tiempoar.com.ar/suscribite 

https://www.facebook.com/DiarioTiempoArgentino/?fref=ts 
 




Por más Tiempo. Que somos todos.






viernes, julio 01, 2016

#SegundoSemestre #Macrinomics

Arrancamos el segundo semestre. Es un buen momento para tirar algunas ideas que orienten un poco la cosa, según mi opinión, por supuesto (si fuera la opinión de otro no la escribiría yo, creo).

Plan Bomba
El concepto de plan bomba apunta a generar un clima de expectativas en función de moderar el malestar por el impacto de las medidas tomadas. No hay plan bomba, ni tampoco había una economía estable y fácil antes (la restricción externa era un determinante muy fuerte). Pero bomba o no, es relato o antirrelato. No es importante en términos estructurales, lo que se hace desde el gobierno define el rumbo de la economía. Tal como ya escribí en algún otro post, no era necesario devaluar 60% para después bajar al 40% (siempre contra el 15 de diciembre pasado). Se podían tomar medidas menos extremas, por ejemplo: si se iba a cerrar con los buitres y se habilitaría la canilla del financiamiento se podía esperar a avanzar en eso para abrir el cepo (pagando menos dólar futuro), lo mismo pasa con las tarifas, se podían aumentar menos, lo mismo con las importaciones, lo mismo con la liberalización financiera, lo mismo con el gasto público. El arrebato por modificar diamentralmente el patrón de acumulación del gobierno anterior, y favorecer a los jugadores de la economía que se sentían menospreciados por el gobierno anterior, hizo que los problemas existentes el año pasado se transformen en una crisis, o si se quiere en una recesión bastante fuerte (el nuevo Indec acaba de mostrar 3 trimestres seguidos de caída desestacionalizada).


Actividad
El nivel de actividad forma parte de innumerables discusiones. En la Argentina para fomentar el nivel de actividad, la producción PyME y el crecimiento, se requiere de un Estado que intervenga, porque el principal sector en competitividad y capacidad de apropiación de excedente (el agropecuario) no sólo está vinculado a la demanda externa, además incorpora poca mano de obra. Por ende sin un Estado que transfiera recursos y modere esas ganancias para equilibrarla con otros sectores de cuya inversión resulta mayor empleo, no se puede pensar en el estímulo a industrias y PyMEs.
El cambio de patrón de acumulación actual, llevado adelante por el macrismo, reduce los niveles de actividad existentes, cosa que se detecta primero en el consumo privado, que viene bajando este año (en mayo el consumo privado bajó 9% según CAME).
Si bien en un primer momento la libertad económica mejora el dinamismo de sectores pisados en la etapa anterior, lo que puede generar una sensación de crecimiento, en el mediano plazo cabe esperar una economía menos pujante en referencia a pymes industriales, lo que en dominó tendrá un impacto en el desempleo. El tiempo que lleve este ciclo es impredecible, pero de no variar la intervención del Estado cabe suponer que en 4 años se obtendrá un nivel de equilibrio vinculado con mayor desempleo, menos consumo, menos producción pyme y menos bienestar de la población.

Inflación
En el primer semestre la inflación de Bein no es menor a 27% (desde el nivel final de diciembre hasta el nivel final de junio). 
Se suele decir que ahora viene una etapa de menor inflación, cosa que es natural que ocurra en función con una menor demanda agregada. El shock por la devaluación y el tarifazo, sumado al ajuste del Estado genera una economía mucho más fría, que una vez acomodada a los nuevos precios, en función de un menor poder sindical tendrá un menor movimiento de precios en función de fundamentos de política económica interna. Cosa que puede variar por modificaciones de precios que provienen del exterior. El endeudamiento público es la herramienta que posiblemente elige la actual administración para absorver menos estos precios externos gracias al anclaje del tipo de cambio sostenido por divisas que provienen de nueva deuda pública e incluso, privada.
No obstante julio todavía transitará un movimento de precios, un poco dados por la demanda que generan los aguinaldos y otros poco por la inflación provocada porque todavía no terminó el acomodamiento de precios al nuevo sistema.
En efecto, la medicina prepaga tendrá en julio un aumento del 5% que se sumará al 15% de junio. La telefonía celular, vivirá algunos aumentos (Movistar 14% más en promedio, Personal 10,9%). A su vez subirá la tarifa de subte de $ 4,50 a $ 7,50. Entre otros aumentos que no necesariamente generan inercia de precios.

Salarios
Los salarios registrados desde octubre hasta mayo habían perdido un 11% en relación con los precios, sin embargo cabe suponer que recuperarán un poco ya que los precios tendrán una menor suba y se empezarán a pagar los nuevos salarios acordados en paritarias.

Desempleo
El punto anterior está muy vinculado al nivel de desempleo. Todavía no se tocó fondo, de hecho el desempleo nuevo hasta acá es muy bajo, alrededor de un punto de la PEA. Mientras vayan avanzando los efectos expresados en el parágrafo de la actividad, el desempleo irá subiendo, sintiéndose primero en las actividades informales, en el comercio y en los cordones vinculados a economías regionales. En este sentido jugará un rol preponderante el nivel de la actividad de la construcción por el empleo que genera y por encadenamiento productivo de los insumos difundidos y bienes intermedios. En este orden de cosas, de todavía bajo desempleo (en relación con el modelo expresado por el macrismo en sus decisiones), los niveles inflacionarios pueden ser más altos de lo esperado en base a la puja del consumo privado.

Inversiones
Las condiciones que requieren las inversiones extranjeras no se vinculan con un mayor nivel de empleo agregado, a lo sumo podrán fortalecer el trabajo en actividades muy puntuales mientras la libertad económica vinculada a sus exigencias hará el trabajo de expulsar empleo en otras actividades o en sectores informales.

Industria
La industria es el sector más lastimado por el cambio de ciclo. Si bien el proyecto anterior no evidenció ninguna política industrial ni un plan de desarrollo, el aumento del consumo, la protección comercial y otros cuidados dados por el Estado, hubo un aumento industrial indiscutible entre 2003 y 2011 que se amesetó entre 2011 y 2013 y sufrió una reducción no tan grande desde 2014, también vinculada al comportamiento industrial regional y global.

Gasto público
(Cliack en la imagen para agrandar)





El gasto real baja (aumento de gasto nominal menos inflación estimada interanual), ello no puede más que achicar la economía en base a lo descripto en lo dicho en el nivel de actividad. Cabe esperar que la inversión en obras aumente, lo que no parece verificarse es que vaya aumentar a niveles como para promover un crecmiento económica que compense todas las otras decisiones que enfrían la economía.

Deuda
Vinculado a lo anterior, el aumento de la deuda emerge como central. Tanto para equilibrar la economía como para poder invertir en nuevas obras. Desde diciembre el Estado se endeudó en más de U$32.000 millones (deuda nacional, provincial y empresas). El déficit público sólo genera inflación en la medida que tensione el valor del dólar (la emisión es un acápite de esa tensión en la medida que se use para cubrir el déficit), el aumento del endeudamiento afloja esa tensión y permite un déficit que no sea inflacionario. Por eso la balanza de pagos es preponderante en el equilibrio economíco y es la base de una política fiscal sana. Sin embargo, el endeudamiento para un país en desarrollo como la Argentina suele venir condicionado, entorpeciendo en el mediano plazo, un gasto público expansivo.

El modelo
El modelo hace hincapié en lo descripto ut supra en la parte de deuda. Porque a su vez se motoriza con ella la especulación financiera y un nivel de equilibrio que requiere de esa deuda pública; que es acompañada por un aumento de la deuda privada de grandes jugadores. En el largo plazo el modelo está destinado al fracaso, sin embargo, ese largo plazo puede no sentirse por casi una década, dependiendo de muchas variables. No obstante, si bien el equilibrio puede no verse perturbado por años, el dinamismo de la economía es desordenado y frío.

El camino correcto para que el camino sea de desarrollo es lograr que todas esas varibles descripas estén enmarcadas en un plan industrial, con generación de escala gracias al mercado interno y protección industrial para consolidar un entramado productivo futuro que sea rico y promisorio. La lectura de las decisiones actuales, hasta acá, van en sentido contrario.






domingo, junio 26, 2016

Breve reflexión sobre el tarifazo

El otro día me hicieron una muy buena entrevista al respecto del título de este post, parte de lo que decía allí, es esto...


¿Consideras al aumento de tarifas como un “tarifazo” o una “readecuación” de las mismas?
Cuando hablamos de tarifas de servicios públicos debemos considerar algunos aspectos claves, en el marco de privatizaciones que en la Argentina se hicieron mal, apuradas y con pocos criterios sociales.
Primero se trata de servicios que tienen baja elasticidad, por cuanto su uso resulta imprescindible y no es fácil modificarlo. Es en este sentido que se suele hablar de usuarios cautivos.
En segundo término, al tratarse de monopolios considerados naturales, por cuanto la competencia es ineficiente para la sociedad (no puede haber varias redes de luz, de agua, de gas, y hasta hace algunos años de telefonía fija) surge como indispensable su regulación o control por parte del Estado.

En virtud de estas dos cuestiones no se puede plantear una libertad de mercado como podría haber en materia de por ejemplo, peluquerías. Así que el Estado debe establecer normas (regulación) y estructura tarifaria. Porque está en juego la distribución de recursos, el bienestar de los usuarios y el sistema productivo que usa estos servicios.

No era en absoluto descabellado plantear la necesidad de una readecuación de tarifas, porque hay un trade-off (para el contexto local, de multis a cargo de los servicios) entre la sobre regulación y la eficiencia de los servicios que estaba muy inclinada hacia la primera. 

En este sentido un ajuste era necesario liberando recursos del Estado para otra cosa, y equilibrando y dotando de equidad a estos sistemas en todo el país. 

Esta readecuación se tornó en tarifazo en la medida que hay unidades productivas y sociales con incapacidad para absorber o transferir a clientes (tan golpeados como ellas) los precios nuevos.
El problema de fondo es que se hizo al mismo tiempo de una devaluación y un ajuste también, ambos, desmedidos. Sin dudas es un tarifazo, y el hecho de haber sido de 1200% en gas para la patagonia, y luego reducido a 400% muestra impericia y excesos. Además, del hecho que no haya un número exacto se extrae la evidencia de que no hay herencia, hay interés de las multinacionales implicadas. Es decir, el gobierno dice que no tenía alternativas, pero cuando las fuerzas sociales en pugna le muestran un límite cambia los montos sobre las facturas, eso muestra que sí había alternativas, y que en principio se decidió lastimar el bienestar de la gente (hasta dónde dé).

¿Valió la pena el aumento de tarifas siendo que los subsidios solo disminuyeron un 15%? ¿Qué costos sociales, políticos y económicos tuvo a cambio?
Toda transferencia de recursos genera ganadores y perdedores. Para algunos valió la pena, para otros, para la mayoría, no, para nada. 

Por supuesto, que esto está vinculado a la política. El triunfo de la Alianza Cambiemos, de clara representación de sectores multinacionales, cosa expresada antes pero también concretado en la filiación de los funcionarios cuando llegaron al gobierno, lleva a representar estos sectores más que durante el gobierno anterior. 

La economía es tensión, cuando gana alguien pierde otro. Si ganan desproporcionadamente el sector de empresas transnacionales de servicios, alguien pierde desproporcionadamente. El juego político económico mostrará el lugar dónde se ubique esto, que todavía tiene mucho por recorrer.
El problema es que un ajuste achica la economía y eso genera menores ingresos para el Estado, cosa que podríamos llamar la paradoja del ahorro del Estado: para ahorrar el Estado gasta menos, ese menor gasto reduce la actividad económica y por ende la recaudación, así que el ajuste público achica el ahorro o agranda el déficit.
Este achicamiento lo sufren de menor a mayor los que menos tienen, desde empresas, clubes de barrio, etc. llegando hasta sectores vulnerables.

Hay despidos, una baja del consumo ubicada en 9,2% para mayo (CAME), una caída de laproducción de pymes industriales en 5,2% en mayo (CAME), un descenso fuerte de la actividad industrial en abril (mayor al 6%, Indec) y en la construcción mayor al 24% (también en abril, Indec). El salario real a su vez está perdiendo la 10ma parte de su poder adquisitivo de octubre pasado. Deberá revisarse el nivel de ajuste y el nivel de los paliativos si se quiere atenuar el impacto. Cosa que aún no ocurre. Todo lo contrario. 

Las medidas focalizadas son paliativos de un mal mayor, siempre la mejor solución es una macroeconomía sana y sustentable con un Estado interventor a favor del conjunto social.

Tanto desde el Gobierno anterior como desde el actual se han comparado los precios de los servicios de nuestro país con otros europeos, llegando a la conclusión de que los valores de éstos son muy bajos. ¿Es acertado hacer esta comparación siendo que los sueldos de los argentinos muchas veces son inferiores a los de estos países?
La comparación es atendible, sobre todo si las empresas de servicios son multinacionales con estrategias globales. Un precio muy distorsionado juega contra la eficiencia. Debe buscarse sin embargo un justo medio, ya que un exceso de precio si bien puede mejorar la eficiencia, también puede generar mucho desempleo, y por consiguiente más pobreza. En esta discusión todo depende de la política, si el Estado tiene acciones de las empresas en cuestión puede incidir mejor o con más información en las decisiones de estas empresas, generando mejoras en el bienestar social que de otro modo no se logarían.

Los sueldos en la Argentina a diciembre de 2015 eran los más altos en dólares de la región. De ahí que la devaluación también juega un efecto en reducirlos.

La cuestión principal es la ausencia de plan de desarrollo. Hasta acá sólo se vislumbra un proyecto de restauración de ganancias, pero no uno de desarrollo que necesariamente debe ser de industrialización, porque nuestra defición de desarrollo se vincula con la sustentabilidad, las exportaciones de MOI, la inclusión y la mejora en empleos de calidad.

¿Es posible que tras las medidas económicas, principalmente los aumentos de tarifas, el Gobierno pierda el consenso de la clase media?
Es posible, pero no necesario. Puede ocurrir que se mantenga algún consenso electoral suficiente para hacer buenas elecciones en el futuro. No debe perderse de vista que el menemismo tenía 7,5% de desempleo en 1991 y 16% en 1995, momento en que fue reelegido.

Todo dependerá de cuánto se ajuste y de la fortaleza política de la oposición, que por ahora es baja.

Si bien Jorge Todesca dijo que como "no habrá aumentos (de tarifas) este mes, la inflación tiene que bajar a la mitad”, desde el Ministerio de Energía ya anunciaron que habrá aumentos en el 2017, ¿cómo cree que puede llegar a influir esto en las elecciones legislativas del año que viene?
Sin hacer futurismo, si un nuevo tarifazo llega sin reactivación económica en el medio, puede suponerse que será complicado para la alianza que encabeza Macri.

En toda discusión la clave es la ausencia de plan de desarrollo que perimita poner en contraste con objetivos productivos el malestar social actual. Al no haber plan no hay trade off, hay baja productiva y hay mayor malestar social, algo así como un lost-lost.