martes, septiembre 30, 2014

Análisis del presupuesto 2015: Una herramienta y más

Me pareció muy interesante esta herramienta para ver la estructura del presupuesto 2015, que salió en el diario La Nación.

Hice tantos post criticando a la "Tribuna de Doctrina", que me pareció justo reconocerle una.

El presupuesto es un plan de acción del gobierno. Contiene los objetivos de gasto, para acercarse a la realización de un proyecto amplio de gobierno, que se planea realizar en un ejercicio próximo.

Por ejemplo, se pueden seleccionar todos los años, y recortar por función vivienda, y ver que en 2015 se hace una nueva apuesta que queda reflejada en este concepto.









Además salió esta nota, un análisis transversal, en P12 comentando en qué conceptos se planea realizar erogaciones para favorecer los ingresos de los ciudadanos.

Finalmente, les dejo las siguientes imágenes que sirven, sin ninguna duda, para aproximarnos al presupuesto 2015.



* La imagen precedente incluye la coparticipación federal de impuestos. 












Para más información, se puede ver el mensaje de presupuesto 2015 entero, acá.

sábado, septiembre 27, 2014

Un debate sobre inflación y modelos, entre mates y tuits...

Se dio la oportunidad y el tiempo para cruzar varios minutos de tuits. El debate fue el modelo y la inflación. Me pareció interesante. Se los comparto.

En algunos casos las respuestas a un tuit no están en el inmediato siguiente, sino en próximos. Ojalá se entienda.
















































































































Se hizo largo. De hecho lo transcribí sin leerlo de vuelta. Espero que a alguno/ a le resulte interesante. Saludos



miércoles, septiembre 24, 2014

La Nación corazón, salarios e inflación

Si hay algo que uno disfruta es cuando la "Tribuna de Doctrina" tiene que admitir que la cosa estuvo bastante bien todos estos años.

Por lo menos hasta enero de 2014.

En esta nota dicen que desde 2001, el salario real aumentó un 1205%, mientras que la inflación fue de 920%. O sea, si alguien ganaba $1000, ahora gana $13050, y lo que salía $100 ahora sale $1020.










Lo que no dice, es que eso fue así gracias a un bajo desempleo, a la organización del trabajo y a los logros conseguidos por los trabajadores en la competencia con los empresarios por el excedente (disputa distributiva). Tampoco dice que los efectos de una devaluación (por las razones que sean o quieran) sobre los costos suele generar una inflación superior a lo que se puede recuperar por negociaciones salariales inmediatas.

Como siempre decimos, el trasfondo de toda inflación es la disputa distributiva, entre ingresos de los trabajadores y ganancias empresarias. Tanto el tipo de cambio, el gasto del Estado, el esquema de recaudación, la política monetaria o la intervención del Estado en la producción o el comercio exterior, impactan sobre la distribución del ingreso y por tanto en la inflación.

Cabe considerar el impacto inmediato de cada uno de estos ítems en el mercado interno: si lo reduce, lo protege, o lo amplía. Todo aquello que lo reduce no genera inflación (no de manera inercial; por ejemplo el aumento de tarifas de servicios lo reduce y no genera inflación inercial, sólo un reacomodamiento de precios vinculados en el instante siguiente, y otras consecuencias tampoco inflacionarias). Cuando lo protege sostiene las presiones inflacionarias existentes, y si lo amplía (por algunas de estas políticas, más que por la inversión privada) genera inflación de distinto tipo.

Lo curioso del caso es que la inflación puede ser tanto consecuencia de una ampliación del mercado interno con distribución del ingreso, como consecuencia de un aumento de costos de bienes importados, cosa que, en un segundo momento, reduce el mercado interno. Más que curioso, esta situación polifacética de la inflación es aprovechada por todos los actores para instalar su posición.

Click para agrandar:


lunes, septiembre 22, 2014

Delito: prevención y reacción

Leía un viejo informe de la Universidad de Chile sobre el delito.

En él me encontré con estas cuestiones (textuales):

"Las iniciativas centradas en el control y la represión ponen énfasis en las acciones del sistema de justicia criminal que permiten detectar al individuo que ha cometido un delito y utilizar los mecanismos legales para establecer su responsabilidad penal. En líneas generales, las instituciones encargadas del control son la policía y el sistema judicial. La primera cuenta con facultades para utilizar la fuerza del Estado como una de sus herramientas principales en el control de la criminalidad, situando a la sociedad democrática ante el dilema del potencial uso de la fuerza traducido en violaciones de los derechos humanos. 
"A su vez, el sistema judicial es el encargado de establecer las responsabilidades penales de los imputados de algún delito y de imponer las sanciones correspondientes... Las políticas de control abarcan un abanico de iniciativas que van desde el mejoramiento del servicio policial mediante el patrullaje aleatorio y una mayor rapidez de reacción ante los llamados del público, hasta propuestas legislativas de endurecimiento de las sanciones para los victimarios o que buscan restringir los beneficios carcelarios para la población carcelaria. Cada una de ellas tiene por objetivo disminuir la criminalidad mediante la detección, disuasión e incapacitación de los victimarios, y enfatizan la capacidad
del Estado para disminuir estos problemas. 
"Por otro lado, existen políticas de carácter preventivo de la criminalidad, orientadas a actuar sobre los factores que potencialmente podrían incitar a los individuos a utilizar la violencia o a cometer delitos. En esa tarea dichas políticas involucran a nuevos actores y crean nuevos escenarios de acción, lo que involucra una serie de aristas y dimensiones que serán analizadas a continuación... Por tanto, la prevención se puede identificar no necesariamente por las soluciones que implican sino por los efectos que tienen en conductas futuras.
"Los fundamentos de este enfoque se basan en la concepción de la violencia como un proceso, que se caracteriza por su multicausalidad y pluralidad, y que debe ser entendido y abordado integralmente. Es un proceso, por cuanto no es un hecho puntual que termina con una víctima, sino que hay etapas anteriores y posteriores que deben ser consideradas en las propuestas de prevención para la percepción, el control y la rehabilitación. La multicausalidad se refiere a la idea de que la violencia es un fenómeno complejo y multidimensional. Por ello la violencia es en sí un fenómeno plural, y debe ser entendida en su real contexto de causas, factores y efectos para actuar de manera holística. Todo esto implica no sólo generar estrategias para abarcar los diferentes tipos de violencia, sino también que las propuestas de prevención deben vincularse a otras políticas existentes en el mismo campo y no deben excluir los programas que pueden tener influencia indirecta.
"El incremento de la victimización y del temor ha llevado en años recientes a implementar programas que buscan disminuirlos mediante un cambio en las relaciones de la ciudadanía con las instituciones policiales y el fortalecimiento de los lazos sociales intracomunitarios. 


En resumen. Encarar el delito implica entender dos dimensiones: 1) la prevención, y 2) el control. Dimensiones que deben encararse integralmente.

En el caso de la prevención se debe considerar qué ocurre en las vidas de las personas que delinquen. El objetivo es que eso no ocurra más en sus vidas. En general el punto central tiene que ver con lazos sociales, familiares y comunitarios. Cuando estos lazos son sanos y generan buenas expectativas de futuro hay menos propensión al delito.

En general, los problemas de lazos tienen relación con la pobreza, dado que en estos sectores no hay suficientes rutinas que fortalezcan esos lazos. Sin embargo, en la mayoría de los individuos donde no existen esos lazos no hay delito. Por tanto, estigmatizar la pobreza y sus problemas en el vínculo con el delito es un error, que lleva a cierta propensión al delito. Ponerle un muro a una villa por ejemplo, no va a mejorar la situación del delito, la va a empeorar (y los controles deberán ser más duros). La inclusión urbana de las villas (con un entramado de calles y transporte integrado), es un camino para mejorar los posibles lazos rotos dentro de la población villera, mientras que su aislamiento va a lograr el efecto contrario.

El abordaje preventivo debe ser encarado desde el centro a la periferia. Generando empleo, formalidad y propensión a las rutinas. Las mejores políticas de largo plazo para que la población de una comunidad esté en bienestar y esté incluida, con rutinas y lazos sociales, son las políticas económicas, dado que por el contrario la focalización en políticas (educativas, salud, vivienda, etc.) son paliativos antes que el combate del delito y sus causas desde la propia estructura económica.

En el caso del control no hay dudas que el trabajo requiere una red de policías de proximidad que eviten la manifestación de actos delictivos. Una vez ocurridos los delitos, tener en cuenta estas cosas ayuda a tratar a los individuos como carentes de derechos que no tuvieron antes, y no tanto como sujetos a duras penas que sólo reflejan el cinismo de cierta parte de la comunidad. Evitar penas duras, no implica que deban ser blandas, sino justas entendiendo estas cuestiones.


"En síntesis, la prevención comunitaria del delito debe ser parte fundamental de una política nacional de seguridad ciudadana que establezca como prioridad el reconocimiento de la necesidad de participación de la población en medidas vinculadas directa o indirectamente con la criminalidad. En este sentido, revalorar el compromiso de la ciudadanía en proyectos comunitarios tiene el potencial de generar o consolidar una cultura de vida democrática donde las soluciones a los problemas sociales no se establecen únicamente por medio del uso de la autoridad. De igual forma, el énfasis puesto a lo largo de este libro en el tema juvenil, ya sea desde la definición de la problemática de la violencia juvenil como desde la necesidad de reconstruir puentes de dialogo entre los jóvenes y los ciudadanos, no es casual. Estamos seguras que por medio de políticas inclusivas (que asuman a los jóvenes como parte del problema y de la solución) y preventivas se puede tener efecto en la disminución de la utilización de la violencia como medio de resolución de conflictos y potencialmente de la criminalidad.




jueves, septiembre 18, 2014

Las 4 ó 5 cosas

No hace mucho escuchaba por ahí al chivo Rossi diciendo: "acá lo importante es que queden 4 ó 5 cosas claras de estos años de kirchnerismo, no son muchas más".

Pero no dijo claramente cuáles serían esas cosas.


Juguemos. ¿Cuáles son esas 4 ó 5 cosas?


1. La vida de las personas depende de la política del Estado. El desarrollo es colectivo y democrático o no es desarrollo. Y para que el Estado pueda hacer política requiere independencia económica y por tanto soberanía política. O soberanía política, capacidad de decisión para construir esa independencia. Independencia no significa aislamiento o falta de interrelación, sino capacidad de consolidar un modelo sustentable, que dependa de las decisiones del gobierno a cargo del Estado.  
2. La mejor forma de crecer, la manera más sustentable, es con inclusión social. La inclusión es un fin en sí mismo. El Estado es mejor redistribuidor que el mercado, en este sentido. Pero para que perdure se precisa resolver la tensión entre el desarrollo industrial, con competitividad y exportaciones, y el aumento de poder adquisitivo de los trabajadores. Engrosar el mercado interno con inyecciones de inversión social hacia los sectores populares favorece el ciclo virtuoso de la economía, en la medida que no se desmadre por el lado de la no validación de los sectores concentrados sobre esa dada distribución del ingreso (que genera aumento de precios y menos inversiones, para corregir su participación relativa).
3. El empleo es el principal organizador social. El bajo desempleo fortalece a los sindicatos, especialmente si el empleo es industrial, beneficia la organización social y las posiciones favorables en la disputa distributiva. Cuando se fortalece el trabajo se mejoran la calidad de las rutinas de las familias y la sociedad, mejorando temas vinculados como la seguridad, la salud, la educación, el desarrollo cultural, la democracia y la pertenencia y participación ciudadana en la política.
4. Un Estado fuerte puede consolidar derechos no materiales: DDHH, de genero, de minorías en general. 
5. Todo lo que falta, que lamentablemente es mucho, se va a ir logrando gracias a la profundización de este Estado en función de resolver la tensión entre el desarrollo social, productivo, industrial, cultural. Lo cual se logra a través de pequeños desequilibrios marginales y controlados por el Estado, y mediante la comunión y acuerdo de distintos actores en función del desarrollo y, de ninguna manera, a través del retorno a lógicas políticas pasadas. 


Todo esto, para mí, ¿eh? ¿Cómo la ven? Se permiten sugerencias, cambios, modificaciones, eliminaciones y agregados.




lunes, septiembre 15, 2014

El Estado redistribuidor

Publicamos una nota acá, en La Tecl@ Eñe, sobre la importancia de debatir cambios y continuidades del Estado redistribuidor.

Pensando sobre todo en que el futuro debe pensarse sobre la base del presente, y no sobre la base un pasado falsamente idealizado.

Decíamos ahí:

"Mucho se habla de cambios y continuidades, pero poco acerca de qué cambios son necesarios para hacer posibles qué continuidades.

"En la etapa que sigue, cabe pensar en corregir algunos detalles de esa redistribución de recursos. Una vez recuperado el tejido social, no resuelto sino recuperado al nivel que más o menos tenía antes de empezar la traza de destrucción industrial iniciada en 1975 –y profundizada entre 1976 y 2003–, es interesante plantear una nueva forma de redistribución. Ya no hacia los sectores populares como eje central, sino hacia los sectores productivos que permitirán sostener en el tiempo las mejoras sociales de esos sectores populares.

"Entonces, toda fuerza política que se plantee conducir los destinos del país, deberá reflexionar y actuar sobre el Estado para poner énfasis en el desarrollo industrial, atendiendo criterios de competitividad pero sin retroceder en las conquistas económicas y sociales de los sectores trabajadores. En este sentido, deberán conducirse desde el Estado tasas de ganancia por sector, generando certidumbre de largo aliento sobre ellas y promoviendo mayores tasas que promuevan inversiones en los sectores estratégicos para el desarrollo.

Entre otras cosas. 





viernes, septiembre 12, 2014

La dignidad en la villa. Vení, mirá.

Víctor Hugo Morales tiró esta frase:

“Lo que tratan de darte a entender es que hay más gente pobre. No. Me puse a charlar con una de las personas que trabaja en un edificio cercano, mientras esperaba un taxi que nunca vino, y le pregunté, ¿dónde vive usted? En Guernica, me dijo. Vos te imaginás dos horas para venir y dos horas para volver, que muchas veces se te convierten, con cualquier episodio, en una hora más. Si vos tenés la chance de vivir más cerca, en lugares bastante dignos como los que hay en las villas, porque la gente cree que son un verdadero desastre”.
“Si vos tenés tu trabajo a 20 minutos de micro, lo que estás ahorrando de tiempo. Además, es más fascinante darte el gusto de escaparte al Gaumont”.
“Yo elegiría vivir en una villa porque yo crecí en un lugar que es como una villa. He fundado con el Padre Pepe la escuela de música de la Villa 31, he llevado los instrumentos, he comido con los curas villeros en más de una ocasión. Siempre he luchado contra el estigma contra las villas, porque sé que se vive mejor y que vive mucha gente decente”.

No me voy a detener en discutir al periodista o en los recortes que hizo la prensa en su contra (que entrevistó a expertos en Víctor Hugo antes que a expertos en villas). No creo que nadie elija vivir en una villa.

Quiero plantear algunas cosas. Sin ningún ánimo de cerrar un debate que debe darse en profundidad.


  • Las villas crecen cuando hay crecimiento y se reducen, a veces, cuando no lo hay. Por ejemplo, la dictadura arrancó con 225.000 habitantes en villas (en la Ciudad de Buenos Aires), y terminó con 30.000, luego de desarmar sus organizaciones y pasarles topadoras.
  • Cuando hay más trabajo y más poder adquisitivo hay personas que se acercan a las grandes ciudades, para aprovechar ese derrame (albañiles, cartoneros, personal doméstico, mozos, plomeros, choferes, gasistas, electricistas, plomeros, etc.). Se acercan tanto del interior del país, como de países vecinos. 
  • El crecimiento de las villas tienen distintas razones, en la última década primó la falta de recursos y anclajes formales (como en los casos de inmigrantes extranjeros), sociales, laborales y familiares de sus habitantes, antes que el nivel de ingresos. A veces, lo que se paga un lugar en una villa es muy superior a lo que se pagaría de alquiler por un lugar incluso más grande en otra parte de la Ciudad. 
  • La ausencia de alternativas habitacionales es responsabilidad de los gobiernos nacionales y subnacionales. En el caso de CABA prevalecen las estrategias municipales sobre este tema antes que las políticas nacionales. 
  • Hablar de dignidad tiene varios puntos de vista. Es lo suficientemente digna la vida de cualquiera en una villa como para no estigmatizarlo, y atender que quiere estar ahí y no en otro lado, pero insuficientemente digna como para definir que hay mucho por hacer. 
  • En las villas hay personas que merecen el mismo buen trato que en cualquier lado, que tienen algún problema de recursos que los expulsa de una vivienda formal, con todos los servicios y establecida legalmente. Este problema de recursos es un claro problema del sistema y no de las personas. 
  • La solución de fondo es desde el centro a la periferia, generando trabajo formal para todos los habitantes de la Argentina. Eso se logra con Estado, con mercado interno, con promoción de poder adquisitivo y con estrategias de industrialización. De manera que de a poco (es un largo proceso) cada vez haya más formalidad y menos expulsión a la informalidad.
  • Mientras tanto, debe escucharse, valorar, y cuidar a las personas que viven en lugares que son de bajos recursos, buscar la urbanización de esos lugares, con servicios y Estado, y la inclusión urbana al tejido formal. Los distintos grupos que militan las villas son impescindibles, por cuanto -y en la medida que- ayudan a la organización social interna y fuerzan al Estado (nacional o subnacional) a actuar.
  • La expulsión indiscriminada, es un acto de cinismo, es discriminación y es no hacerse cargo que el problema estructural es de la organización del Estado capitalista, y de su tejido productivo formal.


Este tema merece un debate integral, no sólo de los habitantes de una Ciudad, sino de todo un país, de todo el Estado, con sus distintos actores e intereses económicos y culturales.

Mientras tanto, visibilizar estas problemáticas, merece celebrarse.