Qué es el modelo, y qué es profundizarlo

El modelo

Existen muchas formas de definir un modelo. Aunque la idea más difundida está vinculada con la imitación de algo existente, estático. Suele ser entendido como un conjunto de lineamientos, bastantes firmes, una copia.

Para resumir, pensemos en dos modelos ideales, ambos dentro de la lógica capitalista: uno basado en la libertad económica para el libre desarrollo de los negocios por parte de los agentes y otro basado en la organización social en función de la intervención del Estado para que el conjunto de los actores sociales no queden desguarnecidos frente a la frialdad e inclemencia del mercado. El primero se asocia al pensamiento ortodoxo y el segundo al heterodoxo. El que se asocia al heterodoxo no es ciertamente un modelo porque no es estático ni está basado en una multitud de supuestos como el ortodoxo, pero llamarlo “modelo” interpela intelectualmente a la ortodoxia.

En la Argentina de los noventas se profundizó un sistema de disciplinamiento social, practicado antes por la dictadura con el terrorismo de Estado de los setentas. Si bien en los noventas no hubo desaparecidos, el disciplinamiento social desde lo económico fue similar, incluso peor gracias al avance de la globalización financiera. Es decir, desregulación económica y menos Estado para más mercado. Este modelo que apropiaba el recetario neoliberal (una versión local del Consenso de Washington), destruyendo el tejido productivo nacional y por ende con menos trabajo nacional, tuvo aspectos sobresalientes como: a) valorización financiera; b) desregulación financiera, laboral y comercial; c) tipo de cambio fijo y caja de conversión un dólar por peso; d) desmovilización social; e) fenomenal endeudamiento público -para sostener la caja-; g) privatización de las empresas de servicios públicos; f) políticas focalizadas para apagar incendios sociales -pero no para consolidar una estructura inclusiva-; g) baja capacidad del Estado para hacer política frente a situaciones de crisis. La adopción de este modelo de acumulación, con preferencia en la acumulación de los sectores vinculados con los bienes no transables de la economía fue una decisión del gobierno argentino. Fue una decisión soberana, de copiar un modelo aceptado por los sectores concentrados de la economía, nacionales y extranjeros.

Desde 2003, hubo otra mirada sobre el Estado que rápidamente se llevó a la práctica, consolidando un Estado que interviene en la economía y que enfrentó con éxito cada uno de los puntos mencionados hasta constituir una lógica económica opuesta a la anterior, heterodoxa, en función de la inclusión y el bienestar social. Los actores sociales cobraron nuevamente importancia a medida que se generó más trabajo, y paritarias, pasando de un desempleo estructural (un piso) del 13 ó 14% en los noventa a uno del 7% en la actual etapa.

En este sentido los superávits gemelos, fiscal y de cuenta corriente, fueron elementos centrales en la recuperación del Estado, ya que otorgaron independencia y permitieron efectuar un claro proceso de desendeudamiento externo, otorgando cada vez mayores espacios de acción para el Estado, desde una deuda en moneda extranjera del 60% del PBI en 2001 (la deuda total igualaba a todo el PBI en aquel año, y se duplicó en 2002) a una de cerca del 13% en 2013 (extranjera con privados menos del 10%).

Esto permitió pensar un Estado que encare sinceramente las necesidades de control y regulación de la economía en función del crecimiento y de la inclusión social. Desde este punto de vista se entiende que se cuiden las reservas internaciones, impidiendo que el conjunto social financie la compra de divisas por parte de los agentes mejor posicionados del sistema; especialmente en un momento en que no conviene devaluar en shock (cosa que podría provocar mayores presiones al aumento de precios), porque eso afectaría el valor de la moneda, y los ingresos de los sectores trabajadores.

¿En dónde se vislumbra la existencia de un modelo inclusivo? Especialmente en la distribución del ingreso. Éste reflejó entre 1994 y 2003 un empeoramiento sistemático y alcanzó en 2003 niveles de desigualdad nunca antes registrados (un Gini de casi 0,50). A partir de 2004 se quiebra la tendencia ascendente y se inicia una fase de mejora permanente, siendo la última medida disponible la de mejor distribución del ingreso de las últimas décadas (en 2013 se registró un Gini de alrededor de 0,40). Cabe destacar que cada puntito de cambio en el Gini tiene detrás una inmensa cantidad de esfuerzos en políticas estatales. ¿Qué sentido tiene tanto esfuerzo si no es para mejorar los niveles de bienestar social de la población?

El modelo actual tiene todavía un impacto pobre en algunas áreas, la proporción del PBI industrial en el PBI total (en términos reales) superó los niveles de 2002 pero todavía no alcanzó la performance anterior a la convertibilidad. El modelo es una lógica de comportamiento, tal como se describió, un camino a seguir con ciertos objetivos. Pero no se trata simplemente de cocinar y hornear, porque los huevos que se utilizan para una cosa no se utilizan para otra, y cada huevo que se rompe requiere voluntad, análisis y decisión política de afectar intereses en un sentido y no en otro. Y eso lleva tiempo.

Lo que está claro es que en esta etapa hay un gobierno nacional dispuesto a afectar intereses poderosos, antes que en dejarlos hacer, con las conocidas consecuencias para el trabajo y la producción nacional. Por eso la Argentina -podemos pronosticar- enfrenta este período incierto de crisis externa con mayor voluntad que nunca y cabe pensar que con resultados inéditos, explicados por el bajo nivel de daño social que transitará el país durante la crisis.




¿Qué es profundizar el modelo, entonces? 

Cuando se habla de profundizar el modelo, por tanto, se habla de hacer sustentable en el tiempo, en el largo aliento, el largo plazo, hasta lo que dé (bah) los beneficios sociales alcanzados. Decía la presidenta en su discurso del 20 de noviembre que "ahora tenemos que superar esa barrera que muchas veces tenemos de que no podemos desarrollar una industria nacional competitiva en calidad y en precios como lo han hecho otros países. Para ello tenemos recursos humanos, educación, capacidad, voluntad y, sobre todo, decisión política. Estamos poniendo mucha inversión a la educación, a la innovación tecnológica, a la ciencia, a la educación y amor. Porque también la política no es ajena a la vida y la economía menos aún. No pueden llevarse a cabo como empresa, como objetivo si, además, no tenemos también utopías, ilusiones y esperanzas. Quiero rescatar que hemos vuelto a enamorar a muchísimos jóvenes que se han acercado a la política."

Y agregaba Capitanich que "queremos una política económica de amplia equidad social para proteger a los que menos tienen, subsidios en tarifas de energía y en transporte urbano para que los empresarios tengan rentabilidad y para proteger a los consumidores... Quien quiera comprar bienes de lujo pagará más... en el caso de las tarifas de servicios públicos, el que tenga "buenos ingresos" pagará la tarifa que corresponde y el que tenga bajos ingresos lo hará a precio subsidiado...Muchos creen que por la salida de Guillermo Moreno esto va a ser un viva la pepa y esto no va a ser así".

Echarle gas. Sin dudas, no ajustar sobre los que menos tienen. Pero eso no significa copiar un modelo establecido, sino pensar todas las políticas y las decisiones económicas para que eso ocurra. O sea que el modelo, que es una voluntad, depende de cada decisión y no de un molde. De este modo, no se trata de discursos y promesas, sino de entender y diagnosticar la realidad para que las decisiones sean funcionales para estos objetivos. Es decir, no librar al mercado en el ajuste de variables, sino hacerlo desde el Estado, para que no sea ajuste sino coordinación. 

Para lo cual hay que repensar la competitivdad, no desde el ajuste (devaluación y recesión para que no haya inflación, como quiere la oposición con cara de nada) sino desde la inversión, sostener el nivel de reservas ya no desde la devaluación establecida por el mercado sino por una conducida por el Estado (crowling peg, por ejemplo) junto a repensar el desendeudamiento, ya que a partir de cierto nivel piso de reservas, es más importante el colchón nacional que desendeudarse. En este sentido pensar en créditos que no estén atados a condicionamientos de políticas es una opción a abrir. Se viene la etapa de abrir todas las opciones, y que cada una de ellas crezca (crecimiento de todas las variables en simultáneo es algo distinto a la idea equilibrio). 

Profundizar el modelo es, por tanto, poner a la política al servicio de la coordinación de variables e instrumentos para que, en un contexto de restricción externa, no se vean afectados los ingresos de los trabajadores, ni el de los sectores populares. O sea, como siempre durante estos años. 

Ya habrá ocasión de analizar esos instrumentos. En este momento lo importante es señalar que la agenda del Estado, frente a los problemas, debe seguir en poder del gobierno y no del mercado (mercado=eufemismo de corporaciones). Eso es profundizar el modelo, para mí, ¿eh?. 

Comentarios

Y si, don hache.

Por eso ahora se abre otra etapa donde deberán salir las nuevas ideas y 100% de acuerdo: el "modelo" será de nuestra propia "invención" o no será nada.

Por lo pronto sigamos "derechizándonos" Ja ja.., empezamos con un stalinistas, ahora seguimos con un marxista con el contra peso de un "católico conservador" (2 a 1)

Pregunta ¿al "soru marxista expropiador" lo habrá puesto para seducir a los troskos ahora que entraron al congreso?

Saludos
Alcides Acevedo dijo…
Mamita, cuanto desconcierto, se terminaron los dólares y se terminó la mentira.

Recomiendo repasar la saga de delincuente General Perón en los 50... el caradura encaró con reformas sociales y se fue diciendo que : "Cada argentino debe producir por lo menos lo que consume"

Ja Ja.... se imaginan a Cristina diciéndole la militancia K que cada kirchnerista debe producir por lo menos lo que consume? más de uno se pega un tiro.
oscar lorca dijo…
Este tipo Alcides Acevedo no tiene una vida? Su única ambición es entrar a blogs que defienden el gobierno y poner comentarios estúpidos y desinformados en contra del gobierno. Me harta, entro a leer para informarme no para embroncarme con éste papanatas. El delincuente Gral Perón? Los que vinieron después no robaron nada? No hay lugar del país donde vayas que no encuentres una escuela y un hospital hechos hasta el ´55. Los que vinieron después hicieron escuelas en el extranjero? Porque acá no las hicieron. Y así. Lo más lindo es que a través de los años ha venido pronosticando una caída interminable que nunca sucedió y no sucederá. En fin, de estúpidos está lleno el mundo y acá en mi país se concentraron más que en otros lados.
Victor Caceres dijo…
Alcides, Alcides. Cuando leo pensamientios como el tuyo me dan mas ganas de trabajar,de militar. Si no ayudas por lo menos no molestes
Norberto dijo…
Bueh, no me gusta resaltar que algunas veces acierto, pero esta es una de ellas

http://www.telam.com.ar/notas/201311/42189-principio-de-acuerdo-con-espana-por-la-compensacion-de-la-expropiacion-del-51-de-ypf.html

recuerdo haber escrito que era interés de Pemex no quedar excluida de VM, y que los españoles, salvo Brufau, estaban de acuerdo con los mexicanos, y como vemos es lo que parece ha sucedido, afortunadamente para todos.
Nunca menos y abrazos

Post más populares

¿Cómo se calcula el impuesto a las ganancias (cuarta categoría)?

Necesidades básicas insatisfechas (NBI) por provincia

La UCA, héroe y villano

Encuesta "falopa" en Tuiter, perdió Macri

Sobre el bono para trabajadores. Un ejercicio

El país que no miramos...

El primer mes del segundo semestre, la economía 5,9% abajo

El problema de las economías regionales durante el gobierno de Cambiermos

La Argentina en pocas imágenes. Marzo 2017