La fórmula de la Coca-Cola... AF-CFK

Es notable que durante estos varios años, desde que asumió Macri, y empezó a gestionar con una acumulación de errores y hechos delictivos que dan calambre, lo importante pasó a ser dejar atrás los purismos que impedían pensar una fórmula que ampliara el electorado a representar.

(Hechos fraudulentos y oscuros hubo un montón, estos son algunos: Deuda Correo Argentino, Soterramiento Sarmiento, Iecsa, Lewis y Odebrecht, Aportantes truchos, Parques Eólicos, blanqueo a familiares de funcionarios y caída de jubilaciones reales, devaluación récord, inflación récord, FMI récord, deuda récord, fuga récord, D'Alessio, Autopistas del Sol con reconocimiento de deudas en dólares, tarifazo récord, Panamá Papers, Paradise Papers, Desvío de Fondos para Caputo "Axis" e I. Caimán, caída del salario real, cierre de Pymes, de clubes, problemas de salud intensos, vacunas, educación, CyT).

Por supuesto, ampliar el electorado, ya que de esto vamos a hablar en este post, así que ya saben si quieren seguir leyendo o no, significa que aquellos representados antes de la ampliación, deberán convivir con los nuevos representados. De este modo, se sale de posiciones extremas, y no se puede hacer una sola cosa porque hay que hacer muchas para representarlos a todos. Por ejemplo, representar a los pobres, promoviendo subas de salario o empleo, es imposible de forma categórica si además hay que esperar a que las Pymes tengan rentabilidad para que esos aumentos sean naturalmente posibles. Problema que no se detiene en ese ejemplo mínimo, porque la restricción externa impide subir el salario real sin forzar la demanda de dólares por arriba de los flujos positivos de la cuenta corriente (que también deben garantizarse o financiarse de manera sustentable).

Ampliar los horizontes de representación, genera una frazada corta en la representación política estrechamente relacionada con la frazada corta de la economía. Si el país no mantiene una cuenta corriente positiva, producción creciente, un crecimiento permanente de la productividad, una economía del crecimiento que permita coordinar una mayor y necesaria demanda, con inversiones e infraestructura, es inviable pensar en mejoras sociales sustentables.

Entonces, si la idea es representar al campo y la industria a la vez, no es posible darle todo a uno sólo de ellos, si la idea es representar a los trabajadores y a las industrias de exportación a la vez (más allá de la restricción externa que es otro tema, central) no es posible elegir sólo a uno de los dos sectores, si la idea es mejorar la infrasestructura para crecer, no se puede apuntar sólo a crecer o sólo a hacer obras, se debe ir manejando un conocimiento fuerte desde el gobierno del Estado acerca de las necesidades del crecimiento, sin perder de vista la autonomía del gobierno para llevar adelante un plan de acción (autonomía enraizada). Hacer política en la Argentina es sobre todo generar consensos, para que se pueda crecer sin deslealtad de ninguno de los sectores o actores fuertes particulares (o regulando esa posible deslealtad cuando no hay alternativa), es construir un horizonte de estabilidad y es lograr la mejor coordinación económica para que haya financiamiento en divisas para apuntalar ese crecimiento.

En este orden de cosas había algunas premisas que había que incorporar, y da la sensación de que la fórmula Alberto Fernández encabezando, y Cristina Fernández de Kirchner acompañando, lo logra satisfactoriamente: la campaña de CFK debe ser en silencio, no es juicio de valor, es un diagnóstico, la grieta y la evullición social hace que cuando habla no suma (no por lo que dice, sino por la furia de sus detractores), el problema era mostrar apertura política, sin perder nada, y en un escenario en el que el país no es el mismo que en 2007 o que en 2011, ó 2015, y el mundo por supuesto, mucho menos.

Perfecto, con todas estas cosas en juego, y con la evidencia de que es imposible quedar bien con todos, pero con la seguridad que sirve para ampliar, sin pelearse con ninguno de los que ya estaban, y poder así jugar con posibilidades reales la elección a persidente de 2019, la fórmula elegida parece bastante propicia para este escenario, sin que a mí se me ocurra una mejor. Me queda la intuición de que no hay nada dicho y la elección será muy pareja, no está ganada por parte de la oposión, no será fácil, pero el paso que se dio parece en la dirección correcta.

Esto es históricamente, el peronismo. Veremos.

Comentarios

Ema dijo…
Te equivocaste man. Soy peronista y sabia que ibamos a ganar por mas de 10 puntos. Macri le mintio a los mercados diciendo que estaban parejos pero nada que ver...

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