Cambio cultural vinculado a lo económico y lo social

Hay distintas cosas que forman parte de un nuevo sentido común en la ciudadanía argentina.

No son cosas nuevas, pero por su difusión parecen cosas con las que estar en contra es estar en contra del país, y esto es nuevo. En otros momentos de nuestra historia antes de llegar a este tipo de nuevos patrones culturales hubo modificaciones abruptas o violentas en la relación de poder de las fuerzas sociales, muchas veces contra la democracia.

¿Qué cosas hoy forman parte de esta nueva cultura, que cada vez menos grupos o individuos se atreven a enfrentar abiertamente en el debate público?

  • La industria le conviene al país. Todavía no hay una construcción de sentido en función de qué debe hacer el Estado para promoverla, pero casi nadie diría que hay que desindustrializar (siempre hay excepciones, pero no prenden, ése es el punto). (Nota: una forma de promoverla tiene que ver con la estabilidad macroeconómica, un endeudamiento que no lastime el rol del Estado, y una relación entre inflación y distribución del ingreso que sea manejable. En este blog hemos equiparado estas cosas a las acciones de los últimos años, señalando que profundizar los enfoques sectoriales es una necesidad que debe abordar el Estado. Nada de esto tiene la difusión cultural que sí puede observarse en las otras cosas.)

  • Las medidas que van contra los trabajadores son claramente inconvenientes. Esto es una verdad casi tautológica, pero no siempre fue así. Incluso a medida que se difunde que una devaluación del peso (en el actual contexto de bajo desempleo y protección del Estado) perjudica a los trabajadores cada vez menos son capaces de defenderla sin eufemismos. Como contraejemplo en 1999 con un alto desempleo, y bajos salarios nadie defendía los cambios, de hecho la convertibilidad se sostuvo un par de años más por esto. (Es complejo porque parecen dos cosas inversas pero no lo son.) Durante la dictadura había publicidades contra la industria nacional o contra la igualdad social. Hoy eso sería inviable. 
  • En este sentido se ha avanzado bastante en la importancia del rol del Estado. Todavía hay mucha espuma que no permite ver, pero hoy casi nadie defiende alegrementeel libre mercado. Tal es así que referentes liberales han tenido que defender la intervención del Estado y el control por parte de éste de ciertas empresas estratégicas. 
  • Los derechos humanos son una búsqueda permanente por parte de la sociedad y el Estado. En téminos históricos y en téminos sociales presentes. Esto no lo pone en discusión casi nadie en la actualidad de la Argentina.
  • Derechos redistributivos propios de una Argentina que no alcanzó aún un desarrollo que pueda incluir a todos son induscutibles por parte de la sociadad. En esta campaña presidencial 2015 nadie pone en duda la importancia de la AUH, es un ejemplo. Pero es también la bandera de un camino a profundizar. 
  • La democracia tiene aceptación generalizada. Pero esto no es nuevo de esta última década. Y como todo sufre de grises, pero (casi) nadie se atrevería a defender un cambio no democrático de gobierno de manera abierta. 

El otro día alguien comentaba que el gobierno le pone palos en la rueda al próximo presidente. ¿Por qué? Porque se generan normativas para institucionalizar ciertas decisiones de esta época. Es curioso, los mismos que siempre dijeron que se tomaban decisiones sin suficientes normativas para enmarcarlas, ahora se quejan por lo contrario. Lo cual demuestra que la discusión de fondo siempre es el contenido. Pero los atajos argumentales están a la orden del día.

A mí siempre me llamó la atención que se pueda discutir la importancia de las políticas de Estado, sin discutir sus contenidos. Es un eufemismo más del debate público. Me parece que el arraigo cultural apuntala las políticas (y los derechos) y de a poquito, sí, se van convirtiendo en políticas de Estado. Ya no sólo de arriba hacia abajo, sino retroalimentadas, además de abajo hacia arriba (el "arriba" y el "abajo" también tienen un sentido cultural que podría cambiar...).

Como todo cambio cultural puede volver a cambiar, pero es interesante lo que ocurre en la actualidad. Cabe esperar que la sociedad se haya apropiado de muchas de estas conductas y patrones culturales, y que volver atrás sea cada vez más difícil.


Comentarios

El dia en el que entendamos que la única manera de crecer es con trabajo y esfuerzo y que dejemos de lado la actitud adolescente de echarle la culpa a los demás, habremos completado un importante cambio cultural y seremos capaces de dar un verdadero salto para adelante.

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