La UIA y los aportes patronales... ayer y hoy

La UIA (Unión Industrial Argentina) y su relación con el Estado y los trabajadores.

Guarda, hay que salvar las distancias, y los distintos momentos del país.

Siempre corresponde recordar que la vía por la que transitan los distintos sectores -colectivos organizados, asociaciones patronales, grupos de interés, dirigentes, etc.- es la que establece en última instancia el gobierno a cargo del Estado (con mayor o menor autonomía, que también depende del mismo gobierno) en cada momento de la historia y lugar.

Por tanto, repasando la historia, fijémosnos a favor de qué posición del gobierno estuvieron antes estos empresarios y en contra de qué posición están ahora. Porque la UIA suele ser siempre pragmática, coherente respecto de sus intereses, pero los gobiernos nacionales de cada momento se mueven sobre concepciones más amplias e ideológicas. Y los demás actores se adaptan, pero de acuerdo a sus intereses, por supuesto. ¿Entonces? La UIA tiene derecho a sostener que está en contra, y el gobierno tiene aún más derecho a trabajar para que el Estado sea más fuerte en la distribución del ingreso.

Frente al proyecto del gobierno de volver los aportes patronales a los niveles de 1993, la UIA manifestó que:


"En relación a la iniciativa que impulsa el legislador del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, los industriales consideraron que "proyectos de estas características, más allá de las objeciones técnicas, son contrarios al objetivo de mejorar la competitividad del sector productivo y la necesidad de creación de empleo genuino, en el marco del Diálogo Social impulsado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner". Uno de los vices de peso de la entidad empresaria, el salteño José Urtubey (Celulosa Argentina), consideró que "los aportes que venimos haciendo son sumamente importantes, y hoy hay que hacer más que nunca esfuerzos, que están sobre la mesa. Hay que alentar las inversiones, y este proyecto va en línea contraria."

Frente a la reforma laboral (luego conocida como Ley Banelco) propuesta por el gobierno de la Alianza, la UIA de entonces dijo que:


 24/2/2000
"–La reforma laboral es una decisión favorable pero no por sí sola –dijo Rial-. El empleo crecerá cuando exista un plan de desarrollo nacional y aumente el ingreso. Estas normas deben insertarse en un modelo económico que baje también otros costos, como los de los servicios y los financieros.

Para el titular de la central empresaria (UIA) las medidas que más favorecerán a las empresas serán la reducción de las cargas patronales, la caída de la ultraactividad de los convenios colectivos y la extensión del período de prueba."

Viernes 25/2/2000
También lo hicieron afirmativamente legisladores de partidos provinciales y del bloque que responde al ex ministro Domingo Cavallo, quien brilló por su ausencia, salvo una aparición fugaz al inicio de la sesión.Votaron en contra, para no agudizar su crisis interna, los diputados del PJ, con su presidente, Humberto Roggero, a la cabeza. Sólo hubo un voto rebelde: el del empresario Osvaldo Rial, que lo hizo a favor.El PJ cerró así una parábola en la que el bloque pasó por todas las variantes posibles frente a esta ley: rechazo de entrada al proyecto del Gobierno, luego negociaciones y apoyo, después (fue el miércoles) decisión de votar a conciencia y, ayer, rechazo en general y votación a favor de varios artículos en particular.Traducida en números, la votación en general fue así: 137 por el sí; 93 por el no, y 3 abstenciones.
6/4/2000
"Pese a la ausencia del titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Osvaldo Rial, a quien se esperaba ayer en el Senado, una delegación de la entidad defendió en su lugar el proyecto de ley de reforma laboral impulsado por el Gobierno, al considerarlo "un primer paso para la modernización laboral" y al entender que "mejorará los costos y la competitividad". 

Hay maldad en el recorte que hago, me doy cuenta. Pero no por eso falta a la verdad. Si no hacemos historia, no se dimensionan los avances.

En los 90s y 2000 la posición dominante de bajar aportes patronales tenía que ver con generar empleo, cosa que no funcionó, en la actualidad para los sectores empresarios no subirlos tiene que ver con favorecer inversiones y la competitividad. Hay cambio de escenario, no de posiciones. Lo cual debería formar parte de algún replanteo al interior de los empresarios.  

Estado y mercado pueden complementarse, suplementarse o enfrentarse. En realidad siempre es una combinación de estas tres. Pero siempre la última palabra la tiene el Estado.

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