Algunos datos del balance cambiario... a octubre de 2016

Como se puede ver, hay algunas cosas para tener en cuenta sobre cómo se movieron las divisas durante lo que va de 2016, a partir del balance cambiario del BCRA.

El balance cambiario es una suerte de base caja del balance de pagos (que sería un devengado). Muestra cómo se mueven las divisas que entran y salen y en base a qué conceptos. Tras la salida de la restricción externa por el peor camino, analizar estas variables es pertinente.



La mirada sectorial arroja algunos datos para considerar. La minería, que tuvo la gracia de ver eliminadas sus retenciones, paradójicamente, ingresó menos divisas. En el acumulado de enero a octubre de 2015 el ingreso de divisas por mercado de bienes resultó en U$3173 millones, mientras que en el mismo lapso de 2016 ingresó, en efecto, 2589. Un 18,4% menos, frente a una caída promedio simple de precios internacionales de los productos del sector, entre junio de 2016 y junio de 2015 de 15% (sin ponderar por las cantidades exportadas de cada producto).

En el caso de los autos, el resultado total de la industria automotriz, por todo concepto, arroja para los acumulados enero - octubre, en 2016 -U$6309MM, 2015 -3213, 2014 -2713 y 2013 -8501, sin olvidar que la producción en 2016 se aproxima a la mitad en unidades respecto de 2013. El resultado por comercio de bienes suele ser un 95% del resultado general, siempre negativo.

Como puede verse a continuación (click para agrandar), según los datos del BCRA, la fuga de divisas, si se suman la formación de activos en el exterio y la remisión de utilidades, arroja una salida de U$13.461MM, un 129% más que en el mismo período de 2015. Esto ha sido compensado por el ingreso de divisas en carácter de préstamos financieros.

Click en imágenes para agrandar.



Por otro lado, según datos de Hacienda, la deuda del sector público aumentó entre diciembre y junio pasados, 44,5%, lo que en términos absolutos es U$37.353MM. Si se compara entre junios, y se mira sólo la deuda en bonos, la suba es 51%.



Lo que sigue es otra mirada de lo anterior. La deuda externa total y la deuda externa del sector público no financiero y BCRA.


Otros estudios señalan un aumento de deuda externa que ya roza los 45.000 millones de dólares este año. Sin ir más lejos el día 17/11/2016 el tesoro emitió otra letra por 1.000 millones de dólares (más deuda). El Ministro que criticaba la grasa militante emite deuda el día del militante, para ser un referente de la JP tiene lógica, pero que nadie se equivoque: la JP Morgan. Feliz día del militante de la deuda, Sr. Ministro.

El peor camino para salir de la restricción externa, en base al contexto social y productivo nacional que existía en 2015, fue la devaluación del peso, con aceleración desordenada del endeudamiento externo (gracias al pago poco transparente a los buitres y a la herencia de desendeudamiento) y viabilización de la fuga de divisas gracias a la posterior apreciación del peso propiciado por esa misma deuda, y en el marco del tarifazo que mejoró los ingresos de las empresas energéticas y a la sazón de la destrucción del consumo a partir del ajuste fiscal.

Un plan correcto hubiera sido promover la industria, en función del largo plazo, reconstruyendo la sustentabilidad innegablemente perdida en 2015, analizando sectores por su productividad, competitividad y capacidad de sustitución de importaciones con producción nacional, pero sin tanto daño social como resultó del achicamiento del mercado interno.

Comentarios

Anónimo dijo…
"... reconstruyendo la sustentabilidad innegablemente perdida en 2015, ..." -> En el 2015 la economía CRECIÓ 2,1 % (Todesca's INDEC) y se crearon unos 120,000 puestos de trabajo PRIVADOS REGISTRADOS (Basavilbaso's ANSES), ¿dónde está la "sustentabilidad innegablemente perdida"? Qué palabreja, además: sustentabilidad. ¿Qué quiere decir?
No había suficientes dólares para sostener la estabilidad económica. El nivel de ingresos de la población estaba vinculado a una necesidad de dólares que no había. Las multis no podían remitir (cosa discutible pero que hace al juego capitalista), y había muchas deudas por importaciones. El poder político sobre el orden de los actores (porque en definitiva todo es política) no alcanzaba para que se liquiden exportaciones en los niveles lógicos para la producción. La sustentabilidad estaba complicada. Esto es innegable. El mejor momento de poder adquisitivo del salario desde 1974, dado en 2015, está vinculado con este problema. El resultado social atado a esto fue muy bueno, y de hecho el problema surgió para que no haya retrocesos sociales, pero el problema existía.
Lo que yo suelo criticar de manera rabiosa es que la salida no fue para resolver el problema, cosa que no era imposible. Se podía hacer de distintas maneras, pero no. La salida al problema que te indico fue cambiar de problem: ya no la sustentablidad del sistema y el desarrollo indusrial, sino mejorar las rentas extraordinarias de los sectores transnacionalizados del capital (bancos, multis y campo exportador).
El correcto diagnóstico de la situación hace un buen abordaje de las críticas a la política económica del Pro, sin él nos quedamos en algo difícil de debatir.

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