lunes, enero 30, 2012

El Estado en la innovación productiva. Además comparto una nota sobre Industria

Hoy en Página 12 salió una nota sobre "burguesía nacional", concentración y extranjerización de la industria, que merece ser leída. Ya hablamos sobre esto acá.



Ahora bien, es posible que muchas de las cosas que sugieren los autores se estén haciendo de hecho, especialmente desde la Secretaría de Comercio Interior, entre otras. Parece pertinente aprovechar la oportunidad para configurar una normativa que le dé forma a todo lo que se está haciendo de hecho desde las distintas oficinas del gobierno en función de cuidar el mercado interno, el crecimiento y el trabajo argentino.

Porque ya no hay duda que depende del Estado argentino lo que pasa en la Argentina. Y es el Estado el encargado de hacer derecho y normativa donde hay una necesidad. Pensar en leyes que le den forma a estas acciones y necesidades emerge como un camino más. Leyes que profundicen el marco normativo para que el Estado se mantenga fuerte (desendeudamiento, superávits gemelos, etc) y la pujas con los grandes agentes económicos sean favorables al desarrollo industrial local, al trabajo y al mercado nacional.

Después de un recorrido de 60 años se requiere nuevamente encontrar un punto de equilibrio de sana disciplina entre el capital, el trabajo y el Estado. Ese es el desafío de esta hora, al que bien puede llamárselo "sintonía fina".

Con el desempleo en 6,7%, la producción local ya no crece en función de aumentos cuantitativos, sino que debe apuntar más a lo cuali, mejorando la tecnología puesta al servicio de la productividad y la competitividad. Es decir, no se puede replicar más de lo mismo porque empieza a ser inviable la posibilidad de sumar más empleo (ya que escasea este factor de la producción: el trabajo).

Es por esto que la concentración industrial seguirá siendo un problema: porque si el Estado no profundiza las herramientas a disposición de los sectores económicos las empresas grandes sacaran ventajas de la situación, exprimiendo primero a sus trabajadores y haciendo pequeñas innovaciones después.

El camino de la innovación y el desarrollo tecnológico requiere una importante armonía de inversión sectorial, aceitada y planeada. Es el Estado el único que puede orientar, aunque sea alguito, esos planes de inversión.

Cabe celebrar los números de desempleo actuales, tan distintos a los que existían en los noventa (13% de desempleo estructural). Bienvenida esta etapa a la Argentina. Falta mucho y no es fácil. Pero mejor estar acá que allá. Porque el trabajo ahora vale mucho más que antes, y por eso los trabajadores disfrutan de un mayor bienestar.

Tenemos la suerte de que no queremos un país que compita con China (con trabajo cuasi esclavo), pero tenemos la mala suerte de que nos gustaría competir con Alemania (en productividad, competitividad por calidad de los productos, bienestar social y poder adquisitivo del salario). Falta mucho. Lo interesante es que depende del Estado: depende en parte de todos.

miércoles, enero 25, 2012

Discurso de Cristina Kirchner y Twitter de @HernanPablo


Volvió la presidenta, volvió con todo y ajustó la sintonía fina.

Esto decíamos hoy en twitter.

  • Cristina ya está en la Casa Rosada.

  • Vuelve la conductora. Es curiosa la capacidad para emocionarse que uno adquiere con cosas lejanas en lo personal pero afectivas en lo social

  • Volvimos, Volvió. Seguimos creyendo. Como siempre, como nunca.

  • Y ahora de qué se estará disfrazando Nelson Castro?

  •  Conclave ante los acontecimientos entre Mitre, Magnetto y Fontevecchia. Ya lo resolvieron: los que empiezan con M llevan las bebidas. (?)

  • En cada sonrisa de la presidenta se reflejan los logros de un Gobierno que transformó el país. Y que tanto más va a hacer por todos nosotros

  • La tasa de desempleo llegó a 6,7%. Militamos esto. Inclusión, bienestar e igualdad social. Debería ser tapa de todos los diarios.

  • Cristina: "Dónde está Moreno? Un príncipe"

  • Habrase visto: decir cosas lindas de un/a presidente/a argentina/o después de casi 9 años de gobierno y que eso sea demagógico. +1

  • Ya no es una noticia local. Cristina su fuerza, y su capacidad de gobierno es una noticia internacional.

  • Cristina les habla a las petroleras: El subsuelo es de los argentinos, reinviertan, se acabó la avivada.

  • Con estos niveles de empleo/ desempleo se torna fundamental poner la lupa en la ISI y en la innovación tecnológica.

  • Con casi pleno empleo la oferta tiene que tratarse de otra forma para responder a la demanda sin afectar el bienestar social #sintoníafina

Cortito y al pie.


Les dejo el video con el discurso:

lunes, enero 23, 2012

Alguna data sobre comercio exterior por destino

A continuación revisamos los saldos comerciales del país, una de las patas del escenario que explica el control de fondos para obtener divisas, la regulación de la balanza comercial (macro y micro), el control de las importaciones y la promoción de la inversión para sustitución de importaciones.

El resto de las patas que conforman la integralidad de este escenario tienen que ver, principalmente, con el equilibrio entre la inclusión social, el bienestar social y la igualdad social, el crecimiento, el trabajo nacional, el poder adquisitivo de los salarios, el Estado fuerte y equilibrado, la ganancia de los empresarios y el fomento a la inversión productiva.

La balanza comercial de los primeros 9 meses del año 2011, según información del CEI desagregada por destino de exportaciones y origen de las importaciones, se ubica cercana a los U$S7.000 millones*, un 34% menos que en 2010 para los primeros 9 meses. Esto ocurre producto de que las exportaciones de los primeros 9 meses de 2011 crecieron un 22%, respecto del mismo período del año anterior. Las importaciones crecieron más que las exportaciones: un 35% entre los acumulados de 2010 y 2011, similares a los mencionados.

Cabe destacar, siempre con la misma fuente, que el crecimiento de los valores exportados (acumulado año a a año), se explican 19% por aumento de los precios y 5% por aumento de las cantidades. Mientras que las impo tuvieron un aumento de 11% en precios y 23% en cantidades.


(* La información agregada de importaciones y exportaciones muestra un saldo comercial total que supera, para los primeros 9 meses del año, los U$S8.000 millones; aquí se trabajó con datos desagregados por destino, que no dan exactamente igual a los datos totales agregados).

El superávit comercial total de 2011 superó los U$S10.000 millones en el año, como se puede ver aquí, allá y acullá.

Cuadros y gráficos para tener en cuenta (click en imagen para agrandar):

Exportaciones por principales destinos (elaboración propia en base a CEI)


Importaciones por principales orígenes (elaboración propia en base a CEI)



Principales balanzas comerciales (elaboración propia en base a CEI)




Balanzas comerciales comparadas






Exportaciones por sector (extraído de esta fuente)


Una de las cosas que animan este blog es la de ofrecer datos. A veces sumando ideas o convirtiendo esos datos en información, pero lo importante es no esperar siempre a capitalizar el dato. Y eso, es uno de los capitales de este blog: la solidaridad con los datos disponibles.

Respecto de los temas que se mencionaban al principio de este post, se ensaya aquí que la solución integral a todas estas patas no puede alcanzarse exclusivamente por tocar cuestiones técnicas micro, meso o macroecnómicas, sino especialmente por el camino de afectar la cultura empresarial, y eso requiere el trato uno a uno con los principales agentes del comercio exterior, aplicando toda case de estrategias de conversación, técnicas, discursivas y/o políticas.

Si admitimos que detrás de cada acción existen cuestiones culturales o ideológicas, sólo el poder del Estado y el sostenimiento en el tiempo de una política pública acertada pueden modificar el comportamiento -y la cultura- de los agentes claves de la economía y consolidar un escenario estructural de inclusión social creciente.

miércoles, enero 18, 2012

La batalla por la objetividad

Notable, una nota de Cachanosky en La Nación que empieza así:
 "Cada uno de las personas que integran una sociedad tiene un ingreso determinado y necesidades que no puede cubrir totalmente con sus ingresos. Dada la restricción presupuestaria tiene que optar entre los bienes que compra y los que deja de comprar."

O sea que la posición social que ocupan los sujetos sería un dato, no parte de una puja dinámica. Más adelante agrega que:
 "¿En base a qué criterio asigna cada persona su ingreso? ¿Qué bienes compra y que compras posterga? En base a la teoría del valor subjetiva. Las cosas no valen por sí mismas, sino que tienen valor porque la gente les otorga valor. Al mismo tiempo, esa valoración es subjetiva porque cada persona valora de diferente manera los bienes que se ofrecen en el mercado. Un fanático de River le otorgará escaso valor a una entrada para ver un partido de Boca y viceversa."

 El sentido que el autor le da a la nota es fuertemente estático. Y se podrían decir muchas cosas. Quiero quedarme con las siguientes:

  • La batalla por la subjetividad que presenta el autor en realidad es la batalla por la objetividad: las personas, los sujetos sociales, no tienen un ingreso determinado: ese ingreso es el resultado dinámico de una puja por la distribución del ingreso, en el marco de la organización social y económica que también es dinámica y forma parte de esa disputa permanente entre actores sociales;
  • Por tanto, subjetividad y objetividad no son categorías tan lejanas: porque toda objetividad se construye, esto es muy fácil de ver en ciencias exactas y no tanto en ciencias sociales (se sugiere también ver las nociones de Habermas sobre objetividad científica);
  • La producción y el trabajo enriquecen las subjetividades de los sujetos, hasta aquí estamos (más o menos) de acuerdo, la discusión que debería darse no es la que presenta el autor, sino cómo generar más producción, trabajo y por tanto inclusión e igualdad social;
  • En La Nación toda intervención del Estado es subjetivamente problemática porque atenta contra las libertades subjetivas de los individuos (que tienen acceso a elegir), sin embargo intentan presentar este problema como objetivo para que el interés particular parezca un tema general;
  • Detrás de la teoría de la elección racional que parafrasea el autor se esconde el egoísmo maximizador de los sujetos; lo que el autor presenta como dato, como objetivo, es lo que está realmente en discusión y debe ser revisado, ya no para que cada individuo resuelva alegremente su subjetividad sino para que los sectores sociales vulnerables puedan acceder cada vez más a elecciones con un arco de opciones cada vez más igual al de los sectores aventajados;
  • La discusión no es qué equipo de fútbol se prefiere para comprar una entrada, sino que todos puedan comprarla, por eso entran en competencia lo objetivo con lo subjetivo, porque la puja está detrás de cómo se organiza una sociedad para que todos puedan acceder al bienestar, y no dejar todo librado a las preferencias individuales en nombre de la libertad;
  • Nada de lo que dice el autor que hace la Secretaria de Comercio Interior es realmente importante para las acciones de esa secretaría: por el contrario, no se trata de igualar preferencias sino de organizar la economía para que cada vez más sectores puedan poner en juego sus preferencias;
  • La experiencia extrema que se vivió en la Argentina de libre comercio y moneda doméstica sobrevaluada es ejemplo claro de la necesidad de proteger la industria nacional y promover la inversión interna;
  • La eterna discusión de la economía eficiente es una falsa discusión con pretensiones de objetividad, porque la búsqueda objetiva bien puede ser una economía eficaz desde la lógica de la inclusión social y no eficiente desde el punto de vista de la libre elección de los que hoy tenemos esa posibilidad de elegir.

jueves, enero 12, 2012

La intervención del Estado

En La Nación de hoy, 12/01/2012, salió una nota sobre la polémica que genera el control de las importaciones.

Lo cual es muy interesante por varias razones:
  • el diario se hace eco de las grandes corporaciones que agrupan a las empresas vinculadas con el comercio exterior (CERA y CIRA)
  • es notable que los argumentos de debilidad institucional se plantean, no por dicha debilidad, sino porque se trata de instituciones que vienen a consolidar el bien común y la inclusión social
  • se presenta la noticia como negativa cuando, justamente, se aclara que aún no está reglamentada, con lo cual no se sabe bien a qué es la "fuerte oposición"
  • por si acaso, está bien visto oponerse fuertemente, siempre, al populismo
  • lo más interesante es que se agrega una imagen de la intervención estatal en la economía (click en imagen para agrandar), que resulta hermosa, aún insuficiente, pero hermosa 
  • cabe suponer que la "fuerte oposición" refiere, entonces, a la intervención estatal en la economía, y ahí vamos
Normalmente, ver el caso de la Resolución N° 125 (ícono de la intervención reciente del Estado en la economía), las presentaciones de las noticias que buscan modificar las políticas del Estado (¿lobby?) se presentan en términos puntuales: por ejemplo, "las retenciones (o derechos de exportación, en realidad) perjudican al campo porque dañan a los más chicos", buscando de este modo torcer el brazo del Estado en beneficio, ya no de esos pequeños emprendimientos, sino de los grandes en la crema de los negocios y con poder para instalar en la agenda pública las cuestiones de su interés. 

En este caso la imagen elaborada para la nota se les escapó del libreto (no parece conveniente estar en los zapatos del periodista que la puso). ¿Por qué? Porque se hace evidente que se está hablando de la intervención del Estado. Verdadero problema ideológico de anteayer, ayer (¡la 125!) y hoy. ¿Qué duda cabe de que es preciso volver sobre un esquema que genere una transferencia de recursos, desde el competitivo campo hacia la industria que da trabajo? Pero nada es automático.

En un país cuyo gobierno busca mejorar la igualdad social, donde la estructura productiva es asimétrica competitivamente con el exterior, el Estado debe intervenir necesariamente para construir esas simetrías y generar inversión y trabajo. Sino, venderíamos sólo soja y no habría trabajo.

Es curioso que algunos (!) empresarios que consiguen protección para sus productos en vez de invertir para atender la demanda desatendida por la falta de importación, aumenten los precios para ajustar vía precios la demanda con la oferta. En este contexto, no alcanza con frenar las importaciones. El trabajo se debe realizar, poco más o menos, de manera particular con cada empresa. Claro, eso impide encontrar la trampa a la ley, llamémosle "seguridad jurídica" (sí, entre comillas).

La sintonía fina se puede pensar como una forma de atender a estos problemas. Algunos se quejarán porque no pueden consumir sus productos importados, pero si la decisión es mejorar la igualdad y la inclusión hay algunas variables que deben ser tocadas: el tipo de cambio es una de ellas, la otra es una intervención sobre el aumento salarial de los incluidos (lo cual es, cabe admitirlo, polémico). Pero, si se administra el tipo de cambio para mantenerlo estable, es preciso tocar las importaciones (que se abaratan). Evitar una presión sobre los precios es imprescindible para facilitar la inclusión y no perjudicar además a los sectores más vulnerables ya incluidos.

Detrás de cada producto importado hay una posible decisión de inversión que se cae, ponele. Impedir el acceso de más productos promueve a la inversión. Se dirá que no tiene sentido impedir algunos productos finales de consumo sin su equivalente en la producción nacional. Tiene sentido, la demanda genera oferta (olvidémosnos de la oferta que genera demanda, que es otro tema). Axioma: el empresario puede ser todo lo bueno que se quiera, pero si se lo controla va a resultar más bueno. Y ese control (o esa negociación) sólo lo puede realizar el Estado.

"Si se quiere discutamos los detalles para que sólo entren los productos que generan más trabajo (bienes de capital, p.e.) y no desalienten la inversión", parecen decir en el gobierno. Y ahí vamos. ¿Querés inclusión e igualdad? Es por acá. ¿Te molesta el populismo? Eso es en otra ventanilla, todo no se puede, ¿quién sigue?

martes, enero 10, 2012

En el diario las querellas, en el campo la sequía y en el medio de mi pecho la República Argentina

Ahora que está de moda sospechar de algo, y ya que se nos vienen acabando los temas por culpa de la térmica, voy a sugerir que la instalación de la sequía -incluyendo el trascendente (¡y dramático!) debate entre pesqueros de alta mar por un lado y representantes corporativos agropecuarios que sienten el maíz, el calor, se ensucian los zapatos y andan sin corbata, por otro- está orientada a aumentar los precios de los commodities en la Bolsa de Chicago para posterior beneficio económico de todos los argentinos (claro que algunos son más argentinos que otros).


Dos apostillas: 1) La Nación toma como objetivo los partes del campo pero como dudosos los partes del gobierno, por si quedaba alguna duda del lugar que ocupan; y, 2) La verdad que, más allá de mi corazón industrializador, me gusta que hayamos (aramos dijo el mosquito) influido alguito en algo que se dirime en Estados Unidos.


No culpes a la noche / No culpes a la playa / No culpes a la lluvia / Será que no me amas

viernes, enero 06, 2012

Efecto elástico kirchnerista

Hoy me desperté desayunándome la siguiente idea: existe un tira y afloje kirchnerista entre los modos de opinar e incidir sobre la realidad.

Me refiero a lo siguiente.

Por un lado están los que quieren la revolución, si es que no llegan al punto de proclamar que ya estamos en ella. Exigen, o piden (ponele) poco más o menos que la estatización del clima (y la posterior regulación de una temperatura agradable para todos de 25°). Son activistas de la celebración de toda medida que sale del gobierno nacional (y popular y revolucionario).

Por otro lado están los que dicen "no estiren tanto los argumentos porque cuando se suelte el elástico va a doler, ¿viste cómo es?". En efecto, este grupo relativiza la revolución pero defiende las medidas. Las explica y les pone contenido argumentativo, construyendo el sentido de la sintonía fina. Para este grupo nada es tan-tan ni muy-muy. Se creen muy realistas y pragmáticos.

Por supuesto que quienes están en la gestión se ven obligados a coincidir con el segundo grupo aunque crean que están haciendo la revolución. Porque es una revolución muy seria. Mesurada.

Es gracioso porque el primer grupo le pone el kirchnerómetro (¿así se dice?) al segundo. Y el segundo grupo le responde "¿cómo explicas la quita de subsidios, liberando servicios al criterio de un neoliberal como Macri?".

Pero claro, si haces esa pregunta es porque no sos kirchnerista, cariño. Para mí la culpa de todo la tiene el debate con la CGT.

Como fuere, ¿yo qué defiendo? La revolución, claro. Pero sin ataduras a esquemas pre-establecidos. Ponele. Defiendo el diálogo y ¿por qué no?: la revolución fina.

jueves, enero 05, 2012

Subte: Le recordamos que cuide sus pertenencias

Néstor Grindetti, Ministro de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, dijo sobre el aumento de tarifas en el subte, que:
"Nuestro compromiso es con los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. Para que seamos cada vez más autónomos y podamos tomar nuestras propias decisiones. Para que podamos viajar más rápido y mejor. Para que tengamos servicios de calidad (...) Eso es lo que hicimos cuando nos propusimos mejorar los niveles de seguridad y como no nos pudimos hacer cargo de la Policía Federal decidimos crear una fuerza de seguridad propia, cercana, de excelencia, con la mejor tecnología y así nació la Policía Metropolitana".


Lo cual abre un panorama interesante. Primero evitemos el pánico: el Subterráneo de Macri no va a estar conducido por algún genocida de la dictadura. O mejor dicho, ojalá nunca esté conducido por uno de esos personajes nefastos.

Es importante situarnos en cada escenario. Este aumento ocurre porque el gobierno nacional está cuidando algunos gastos y subsidios en función de atender una nueva etapa económica, que podemos definir rápidamente como sintonía fina.

Los aumentos de tarifas son siempre delicados. Nos recuerdan lo peor de las privatizaciones y del neoliberalismo en la Argentina, proceso en el cual las tarifas pasaron a atender la rentabilidad privada en total connivencia con el gobierno, en vez del bienestar social. Pero tampoco debemos demonizar los aumentos en sí mismos.

En efecto, ¿una mirada de conjunto a dónde nos conduce? A revisar objetivos y estilos de gobierno. El gobierno nacional tiene una sincera postura a favor del bien común presente y futuro: por eso en épocas de menor recursos elimina los gastos de mayor impacto sobre los sectores pudientes de la población y atiende, en varios frentes, la inclusión de los que aún no logran incluirse al modelo.

Es un proceso arduo, de un merlista "paso a paso", que requiere un Estado fuerte, nacional y popular, que antes de endeudarse (hipotecando el futuro y condicionando políticas) agote los canales para mantener el equilibrio de las cuentas pública sin financiamiento externo. En este sentido el gobierno nacional se ve activo en hacer que el Estado intervenga en la economía, liderando el sentido que adopta el mercado: cuidando el poder adquisitivo de los salarios de todos los sectores sociales, estimulando la demanda (y por tanto mejorando el bienestar) de los sectores vulnerables, regulando los distintos sectores y sus balanzas comerciales, mejorando el crédito para la inversión, generando obra pública, cuidando los presupuestos nacional y provinciales, etcétera.

Lo anterior refleja una clara estrategia de redistribución del ingreso, que presenta nuevos desafíos como el de redistribuir en tiempos de estancamiento o menor crecimiento.

Muy por el contrario el gobierno de Macri ha demostrado que en ninguna de sus políticas se apunta a construir un Estado cuyo rol sea activo y proactivo, resolviendo los problemas de la población y consolidando derechos sociales (como llamar a una Audiencia Pública para debatir las razones del aumento). El gobierno de Macri se orienta a mejorar el paisaje de quienes ya viven bien, por un lado, y a generar negocios siempre en función de lo anterior, con empresas vinculadas, por otro lado. En la Ciudad de Buenos Aires se descuidan la educación pública y la salud pública; servicios fundamentales para la inclusión social.

Así avanzamos. Así llegamos a los aumentos de tarifas. Que son perfectamente coherentes en cualquier caso, pero que deben ser contextatualizados para entender si se realizan en función del bien común (mantener un Estado fuerte para la inclusión) o en función de la renta económica (expulsar a los sectores vulnerables).

Más neoliberalismo en la Ciudad, señores. ¿Esa es la ciudad que quieren los votantes de Macri? Lamentablemente, yo creo que sí. Y así estamos. No hay luz al final del túnel.

martes, enero 03, 2012

Amada por seguidores y temida por adversarios

"Y aquí se presenta la cuestión de saber si vale más ser temido que amado. Respondo que convendría ser una y otra cosa juntamente, pero que, dada la dificultad de este juego simultáneo, y la necesidad de carecer de uno o de otro de ambos beneficios, el partido más seguro es ser temido antes que amado. (...) Hablando in genere, puede decirse que los hombres son ingratos, volubles, disimulados, huidores de peligros y ansiosos de ganancias. Mientras les hacemos bien y necesitan de nosotros, nos ofrecen sangre, caudal, vida e hijos, pero se rebelan cuando ya no les somos útiles. El príncipe que ha confiado en ellos, se halla destituido de todos los apoyos preparatorios, y decae, pues las amistades que se adquieren, no con la nobleza y la grandeza de alma, sino con el dinero, no son de provecho alguno en los tiempos difíciles y penosos, por mucho que se las haya merecido. Los hombres se atreven más a ofender al que se hace amar, que al que se hace temer, porque el afecto no se retiene por el mero vínculo de la gratitud, que, en atención a la perversidad ingénita de nuestra condición, toda ocasión de interés personal llega a romper, al paso que el miedo a la autoridad política se mantiene siempre con el miedo al castigo inmediato, que no abandona nunca a los hombres." Niccolò Machiavelli: El Príncipe.

Los Kirchner no sólo han logrado interpretar su tiempo en el poder como pocos, sino que además han logrado que ese tiempo tenga una lógica inclusiva de los estratos sociales vulnerables de la Argentina. En efecto, la ecuación es muy simple: la importancia que tienen los sindicatos y la organización de los trabajadores es producto de mayor niveles de trabajo y producción nacional. En esta importancia, más allá de las lógicas políticas de sus dirigentes, es que se puede corroborar el momento de restauración que transita el país.


No obstante lo cual, aún resta sumar a varios sectores de la población, de eso se trata el proyecto actual: de profundizar el modelo. Y es por ello mismo que es tan difícil conversar con los representantes de los sectores que ya gozan de los beneficios del modelo. Porque el ingreso de los que aún no tienen trabajo registrado, o se encuentran bajo la línea de pobreza o indigencia requiere cuidar las presiones de los actores ya incluidos al sistema.

Claramente la incorporación de los postergados es imposible sin la articulación desde el Estado de los otros actores de la economía y la sociedad. Cuidar los precios, el trabajo, el crecimiento, la producción y la plena autonomía del Estado son ingredientes fundamentales de esa incorporación. La sintonía fina constituye una aprehensión que convoca a todos.

Es en esta sabiduría que la presidenta convoca al amor de la sociedad. Porque ha logrado un Estado fuerte que piense en todos, que de a poco ha logrado reconstruir el tejido productivo nacional con mención en las manufactura y en la restauración regional; ha crecido en la reparación de los lazos familiares, porque detrás del trabajo y la expectativa de futuro las familias se encuentran en el afecto, en el marco de una cultura de la integración social; ha posicionado a la Argentina nuevamente en el podio latinoamericado de los seguros sociales, gracias al nivel de las jubilaciones y a la incorporación de los viejitos que no gozaban de jubilación; y ha logrado, en definitiva, mostrar que a través de la política, y de la articulación del conflicto que va de suyo, otro bienestar social es posible en la Argentina.

Por todo lo cual, 2011 mostró entre sus grandes conquistas un apoyo a la presidenta que expresa todo lo mencionado. Y no es casual, en ese sentido, que el pueblo muestre su apoyo a la misma persona que expresa el proyecto político, nacional, popular, democrático, inclusivo y reparador, que lo trajo hasta aquí. El punto aquí es que no se trata de un apoyo liviano o cuantitativo, sino de uno intenso, cualitativo.

Un proyecto que le devolvió al Estado un lugar de privilegio en la reparación de los males históricos de la Argentina, merece el amor del pueblo, y como contraparte, es natural que los poderosos la teman. Como decía Maquiavelo, no es posible disciplinar a ningún actor si no existe temor, y aquí estamos.

Así, llegamos a un punto notable de la historia argentina, sólo comparable a los años del primer Perón: grandes porciones del pueblo (clases baja y media, los trabajadores y parte de los empresarios) quieren a su presidenta, se podría decir que la aman, mientras que la clase alta (y la oposición política divagante) le teme. A tal punto que los sectores que dejan de amarla, pasan automáticamente a temerle, al mismo tiempo que sigue sumando afecto desde pasiones individuales que se suman y dejan de temerle.

Es un escenario particular. Es un escenario de integración y cohesión. Con una sola nota agridulce: en 2015 cuando termine su mandato algunos actores pueden suponer que están en condiciones de presionar por encima de sus posibilidades y generar un escenario que tienda hacia nuevos puntos de equilibrio político, social y cultural. Por eso se repite la idea de institucionalizar el cambio, porque es una forma de asegurarnos que esos nuevos equilibrios se van a parecer mucho a los conseguidos en estos ocho años y medio de gestión y gobierno.